La reforma diseñada por el ministro José Luis Escrivá apuntalar la sostenibilidad futura del sistema de jubilados va cogiendo pista y deja sus primeras improntas en el mercado laboral. El titular de Seguridad Social ha defendido durante el largo proceso de negociación con los agentes sociales y los partidos en el Congreso que no era necesario alargar la edad legal de júbilo –como está haciendo Francia-, sino que la clave debe pasar por dar incentivos y que los españoles que pudieren vieran loable trabajar más años. Así cotizarán durante más tiempo y, a su vez, la Seguridad Social les pagará durante menos años la pensión.
En definitiva, apostar por la zanahoria y no tanto por el palo, como sí habían hecho gobiernos anteriores. Y una de esas zanahorias es la posibilidad de optar a un pago único – un specie de check – que se ofrece cobrar a aquellos empleados que diez alargan como mínimo 12 meses su vida laboral.
Hasta ahora, para quienes han decidido acogerse a esta opción, el import medio de dicho check se situa 20.511 €, según datos de la Seguridad Social. No obstante, existen fluctuaciones significativas en la cantidad resultante, en función de la pensión inicial que corresponda, de los ejercicios cotizados y del número de años que ha decidido demorar el momento de la jubilación.
De acuerdo a estas tres variables, el importe mínimo del cheque por demorar la edad de júbilo roza los 5.000 € por cada año de retraso; el máximo ronda los 12.500 euros anuales, según supuestos que figuran en publicaciones de la Seguridad Social. Y la cantidad media que ha resultado en los cinco primeros meses de 2023 se sitúa en 20.511 euros.
Nuevo esquema de incentivos
Los nuevos incentivos a la júbilo demorada quedaron incorporados en el primer bloque de la reforma del sistema de pensiones consentido por el Gobierno con la patronal y los sindicatos y que se formalizó en el verano del 2021 en los jardines de Moncloa.
Allí el Gobierno aprobó una serie de incentivos para desanimar el júbilo de los trabajadores. Y el resultado, dos años después, es que el número de ocupados que ha decidido postergar su retiro en los cinco primeros meses de 2023 ha advertido un 45% respecto al mismo periodo de 2022, según los últimos datos facilitados por la Seguridad Social. Si se compara con los cinco primeros meses de 2019 el aumento llega al 62%.
Las críticas que de momento lanzaron parte de los detractores de estas medidas es que eran complementos qu’beneficiaban a las capas y más remuneradas del mercado laboral, agrandando la brecha con las mas precarias. Pues aquellos trabajadores físicos -como un peón de obra o un limpiador adificilmente podrán planetarse, por estado de salud, alargar su vida laboral. Mientras profesiones liberales que suelen estar mejor pagadas -abogados senior, catedráticos universitarios o cirujanos, entre otros- sí tienen más posibilidades de acceder a estos cheques o pensiones aumentadas.
Mas demoras y por un periodo mas largo
En España estamos jubilaron entre enero y mayo de este año -últimos datos disponibles- un total de 137.049 personas. De este total, 11.075 casos fueron jubilaciones demoradas (el 8,1%).
Un año antes, cuando la reforma aún estaba empezando a rodar y con una cifra de jubilaciones mismo caso, el número de trabajadores que postgaron su retiro fue de 7.649 (el 5,5%). El aumento, pues, ha sido del 45% en un año.
De las 11.075 jubilaciones demoradas hasta mayo, un total de 5.383 lo han hecho durante un mínimo de 12 meses (que es el periodo que da opción a solicitar el complemento de mora) y esta cantidad de personas triplica la de quienes en 2022 retrasaron su retiro por un periodo superior a un año.
Es decir hay más trabajadores que retrasan su edad de jubilation (el 45% más) y hay más de ellos que lo hacen por un período de tiempo más largo (el triple).
Actualmente la edad legal de jubilacion esta en 66 y promedioque bueno la edad real es de 64,8 años. A través de diferentes incentivos se persigue la segunda cifra a la primera. De ello depende, en gran medida, que la Seguridad Social obtenga más ingresos y pueda aliviar las tensiones derivadas del retiro de la generación del baby boom.
muy fórmulas
La reforma del ministro Escrivá ofrece la posibilidad de elegir entre fórmulas muy incentivadoras como contrapartida alargar la edad de júbilo.
La primera de ellas permite la obtencion de una cantidad a tanto alzado (controlar) en función de la pensión inicial que corresponda, el número de años cotizados y el período en que se deje de jubilar.
La segunda opción te permite cobrar un 4% más pensión por cada año que demore la júbilo (antes de la reforma será un 2%). En principio, esta fórmula puede ofrecer una mayor ventaja a largo plazo a los jubilados, pero que les deja sin esa inyección inmediata de liquidación que representa el cheque.
La tercera vía de incentivo para alargar la edad de júbilo consiste en una fórmula mixta: cobrar un cheque e incrementar un poco más la futura pensión.
Según los últimos datos de la Seguridad Social, uno de cada tres trabajadores que demorarán su júbilo un mínimo de 12 meses optarán por cobrar el cheque (la primera de las fórmulas).
Penalizaciones si adelanta el júbilo
Los incentivos a retrasar la júbilo son la’Zanhoria’pero el sistema de Escrivá también tiene su ‘palo‘. Yes que la reforma introdujo una serie de coeficientes reductores que penalizan más a aquellos trabajadores que deciden adelantar de manera voluntaria su retiro, recortando su futura pensión. Dichas penalizaciones se centran especialmente en los primeros meses de júbilo y, según los datos que maneja la Seguridad Social, están teniendo ya sus efectos antes incluso de entrar en vigor.
Yes, so well los premios para alagar la vida laboral ya están vigentes, las penalizaciones a la júbilo anticipado comenzarán a aplicarse para aquellos que se espera en 2024.
En 2021, año en el que se anunció la reforma, 63,6% de las personas que se jubilaron lo hcieron antes de haber alcanzado la edad legal, temiendo las penalizaciones que iban a llegar con el nuevo sistema.
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Un año después, ya con la norma conocida pero todavía no en vigor, dicho porcentaje se rebajó Al 43,9%, con una caída especialmente intensa entre aquellas personas que optaron por anticipar dos años –el máximo permitido por leysu retiro.
En esta línea, la reforma de Escrivá también ha limitado a muy pocas casuísticas la posibilidad de que un convenio colectivo pueda obligar a una persona a jubilarse. Queda descartado siempre que dicho trabajador no tenga los años de cotización mínima para retirarse. También queda muy vinculado a la obligación de reutilización al empleado con un contrato de relevo, indefinido y con promoción de las mujeres en el caso de aquellos sectores más masculinizados.