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Semana laboral de cuatro días, luces y sombras de la próxima revolución empresarial

Semana laboral de cuatro días, luces y sombras de la próxima revolución empresarial

Trabajadores mas felices, con best hola mental, menor ratio de absentismo y que pueden pasar más tiempo con su familia o dedicarlo a sus aficiones. Esa es la ‘cara A’ de la semana laboral de 4 diasun modelo de reducción de jornada que se asoma a la cabeza por las economías occidentales y que los gobiernos están subvencionados a través de programas pilotos para testear su escalabilidad.

No obstante, tras esas bondades también se esconde una ‘cara B’ y una batería de riesgos que amenazan con empañar la por muchas soñada utopía de trabajar menos para disfrutar de más tiempo libre. The mayor estrés, una mayor carga en las mujeres de las tareas de cuidados y el temor a que suponga un lastre para la competitividad de las empresas son las amenazas que los expertos consultados por EL PERIÓDICO señalan para este particular DAFO.

Un siglo después de que los obreros de la Canadença conquistar la semana laboral de 40 horas, en España el Gobierno tiene en marcha ya -vía Ministerio de Industria- su primer programa piloto para que unas 60 pymes del sector industrial prueben si es viable o no pagar lo mismo y que sus empleados trabajaron 32 horas .

Los primeros estudios internacionales de experimentos de este tipo en el sector privado y/o público prestan las bondades para los trabajadores del modelo, así como también beneficios para las empresas que lo aplican. Según un análisis sobre 33 empresas de seis pays distintos que recortaron un día su semana laboral y mantuvieron sueldos, el absentismo laboral cayó un 30%, los empleados redujeron una hora a la semana sus desplazamientos en check y el volumen de empleados que solían sufriragotamiento‘ bajó un 67%; Entre otros.

Pese a que esos beneficios no van aparejados, según el estudio, con perjuicios sur la actividad empresarial, en Catalunya no sobran las compañías que ardan en deseos de lanzarse a esa piscina. Fuentes consultadas de los patronales y sindicatos más representativos afirman no tener constancia de ninguna empresa que haya manifestado su intención de presentar candidatura a participante del piloto gubernamental.

Catalunya, pionera (en parte)

Catalunya, precisamente, fue pionera -parcialmente- en España en cuanto a la aplicación de la semana laboral de 4 días. Aquí la firma Industrias Tapla redujo en 2018 la jornada laboral de una división de su plantilla de lunes a jueves. No obstante, y tras dos años de estudio, la dirección vio viable contraer los tiempos de trabajo, pero no reducirlos. Es decir, trabajan un día menos, pero cada día trabajan más. A cambio, a los empleados les queda un fin de semana de tres días. Cumplen la mitad de la formulacion.

La responsable de planificación estratégica, Montse Ramon, confirmó en conversación con EL PERIÓDICO que cinco años después se mantiene en el mismo modelo. «Tanto empresa como trabajadores estamos muy satisfechos», sostiene. la puerta de Industrias Tapla por compactar la jornada de sus empleados obedece a una cuestión de reducción de tiempos muertos en la producción y horro de costes, especialmente energéticos. Sin embargo, en un contexto en el que el gas se reduce a un 700% y la electricidad a más de un 350%, supone un beneficio especialmente cuantioso. La productividad, por su parte, aumentó un 18% y los empleados disfrutaron de un fin de semana de tres días.

Buenos resultados tras cinco años de aplicación, así que esta pyme industrial, que cumplió todos los requisitos para el participante del piloto del Ministerio, declinó medirse en el mismo. «Cuando hicimos el cambio lo estudiamos muy bien y ahora mismo no nos dan los números», afirma. Es decir, pagar menos por las mismas horas, cuando ya han tenido que repercutir parte de la alza de precios a sus clientes, no les sale a cuenta.

Difícil marchaba atrás

Una de los temores que más preocupados a las empresas es el ‘y si sale mal’. Sí que el piloto gubernamental implica reducir la jornada, no reducir únicamente, recibir un pago de hasta 150.000 euros de indemnización, pero mantener la misma jornada y el mismo sueldo una vez retira la ayuda. “La no reversibilidad es un freno para que más empresas se apunten a probarlo. Las herramientas legales para volver a la situación previa son muy costosas tanto para la empresa como para los trabajadores. Estaría aunque los futuros pilotos incluiran una lista de eventuales causas que permittieran dar marcha atrás, siempre justificando su concurrencia”, apunta el iuslaboralista y profesor de la UPF Eusebi Colas-Neila.

La Consultora Informática Zataca, desde Alicante, además de las firmas pioneras en España en implementar la semana laboral de 4 días (aunque no de 32 horas). Esta firma de hoy 45 empleados empezaron a decerer su plantilla compactar la jornada de lunes a jueves desde enero del 2020, tres meses antes de estallar la pandemia. Entonces se apuntó la mitad de la plantilla, mientras que la otra mitad continuó operando hasta el viernes (echando menos horas cada día, un total de 37,5). Hoy, tres años después, ‘solo’ el 20% de la plantilla trabaja cuatro días.

“Trabajar de lunes a jueves implica echar unas nueve horas al día. Hay muchos padres a los que les es imposible por un tema de conciliación. Otros programadores no quieren echar tantas horas de seguido -con sus descansos-. Por eso para nosotros era tan importante que cada empleado eligiera y pudiera echarse atrás en cualquier momento”, explicó el consejero delegado de Zataca, pedro sanchez.

El modelo de 32 horas que planta el piloto gubernamental elimina, parcialmente, los efectos adversos de esa prolongación de la jornada diaria, si bien el hecho de tener que asumir una carga de trabajo similar en menos tiempo no está exento de riesgos – como un mayor estrés o sensación de estar superado- para la plantilla.

“Desde una perspectiva genérica hay que preguntarse si la reducción de jornada semanal produce una mejor cuando en el hogar hay niños y personas dependientes que hay que esperar. May ocurrir que, dada la práctica extended de distribución del trabajo por género, las mujeres terminen trabajando más en casa y al final la carga global de trabajo sea mayor para ellas, aunque su jornada laboral sea menor”, ​​alertó el catedrático honorario de sociología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Cristina García Sainz.

Complejidad burocrática

el cierre Mayo 13 vence el plazo para que aquellas pymes interesadas en participantes del piloto gubernamental se presenten. En la patronal Pimec han habilitado un servicio específico para asesorar a las compañías interesadas. «Hemos recibido consultas, pero muy pocas y de momento ninguno de nuestros asociados piensa en presentarse», afirmó el director del área de trabajo de Pimec, Silvia Miró.

Fuentes consultadas de los sindicatos más representantes tampoco tienen constancia de interés y uno de los requisitos para presentarse es tener el aval de la representación legal de los trabajadores. A preguntas de por qué Catalunya, con un nutrido tejido de pymes industriales, sin candidatos desbordados, en Pimec arguyen a dos motivos.

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Por un lado, las empresas deben hacer una inversión previa para presentar, como pagar a una consultora para que les haga un estudio de productividad, sin tener la garantía que serán seleccionadas. Y, por el otro, el contexto actual de alta incertidumbre no ayuda a que las corporaciones asuman un cambio radical -y con difícil marcha atrás- en su modelo organizativo. En tres semanas se cierra el plazo para que las pymes presenten sus candidatureuras.

«Es una medida que nos situa ante un reto social, puesto que para que funcione bien debe haber un compromisono sólo de las empresas (y sus trabajadores) sino también de las Administraciones públicas, para asegurar que el proceso sea igualitario dentro y fuera de la empresa”, dijo García Sainz.

Por Alejandro Salas

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