
No hubo sorpresas en la elección del novato del año en la NBA. Paolo Banchero, capo italoamericano de los Orlando Magic, partía como favorito para este galardón desde que fue elegido número 1 en el pasado borrador. Sus números (20 puntos, 6,9 rebotes y 3,7 asistencias por partido) le avalan como el principiante del año. En segundo lugar, eligió a Walker Kessler del Utah Jazz; Mientras que Jalen Williams, de los Oklahoma City Thunder, ha sido tercero.
El resultado de la votacion fue contundente. Banchero fue elegido por 98 de los 100 representantes de los medios de comunicación en primera posición, llevándose 494 puntos de 500 posibles.
In su primer año en la NBA, el ala-pivot fue el líder de la franquicia de Orlando, que terminó antepenúltima en la Conferencia Este, lejos de los playoffs con una plantilla muy joven. Superó los 20 puntos en 40 ocasiones y sumó seis veces más de 30 puntos. Es el tercer jugador de los Magic que logra ser novato del año, tras Shaquille O’Neal (1993) y Mike Miller (2001). Precisamente este último es el agente de Banchero.
La adolescencia de Banchero estuvo marcada por un dilema. Antes de cidirse definitivamente por el baloncesto, lo compaginó con el fútbol americano. De hecho, cuando estaba en octavo curso, con 14 años, fue seleccionado como uno de los mejores 50 jugadores de su edad en ambos deportes. A los 13 años ya media casi 2 metros.
Aparte el fútbol americano, los premios no tardaron en llegar en las canchas de baloncesto y eligieron Duke (en Carolina del Norte), un clásico del baloncesto universitario, donde jugaron Kyrie Irving, Seth Curry, Jayson Tatum y Zion Williamson.
Su progresión parece imparable tras ser elegido principiante del año, un premio que marcó la trayectoria de un jugador en la NBA y que ha sido ostentado por jugadores de la talla de Michael Jordan, LeBron James, Kevin Durant o Luka Doncic, entre otros.
La incógnita de la selección nacional
Banchero nació hace 20 años en Seattle (Estados Unidos), aunque su padre es ítaloestadounidense. Weigh a que nunca ha estado en el país transalpino, obtuvo el pasaporte italiano en el verano de 2020 y siempre manifestó su deseo de jugar con la azur Tenía por entonces 17 años por lo que, de jugar con Italia, lo haría como nacionalizado. Según la normativa de la FIBA, para que un jugador no cuente como naturalizado debe nacionalizarse antes de los 16 años.
Pero algo pareció torcerse en 2022 cuando tras ser elegido número 1 del borrador, parecía que estrenaría con Italia en el Eurobasket del pasado verano. Pero no fue así, el seleccionador Gianmarco Pozzecco no lo incluyó en la preselección y enfrío la relación entre Banchero y el azzura.
Hace unas semanas, en una charla con cabezas de nudillo, ya cae la posibilidad de que en el futuro decida por Estados Unidos. “No, no lo necesito hoy. Es algo que me preguntan todo el rato”.
Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook allá Gorjeoo apuntarte aqui para recibir boletín semanal.