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objetos de nuestra argentinidad causan nostalgia en el Malba

objetos de nuestra argentinidad causan nostalgia en el Malba

En este momento la theoría del arte ya preguntar qué es el arte y, en cambio, optó por teorizar acerca de cuando un objeto se convierte en una obra de arte. A magiclick, a jabón Cadum –el que catapultó al estrellato a Susana Giménez–, a traje naranja que se utiliza para habitar en la Antártida, un cartel del Automóvil Club Argentino, una olla o una aspiradora Yelmo adoptan el estado de obra en la muestra del cielo a casa, la primera gran exposición del año en el Malba, donde objetos de la vida cotidiana se mezclan con piezas pensadas originalmente para brindar goce estético. Todo atravesado por la idea del ser argentino y los diseños y elementos en los que nos reconocemos y en los que se anclan los sentimientos colectivos.

Los encuentros de la exposición más de 600 piezas entre objetos, obras de arte y documentos que constituye la vida cotidiana y conforman un archivo de la argentinidad, que también fue inspiración de artistas que crearon obras referenciadas en éstas.

Durante un año un equipo de curadores, diseñadores industriales y arquitectos conformado por Sebastián Adamo, Leandro Chiappa, Gustavo Eandi, Marcelo Faiden, Carolina Muzi, Verónica Rossi, Juan Ruades, Martín Wolfson y Paula Zuccotti trabajaron con una mirada etnográfica, donde el protagonista es el usuario y el creador o las disciplinas pasan a un segundo plano.

Una Dinarg modelo automática de fabricación nacional y una botella de lavandina en su techo.  Foto Maxi Falla


Una Dinarg modelo automática de fabricación nacional y una botella de lavandina en su techo. Foto Maxi Falla

«Queremos que cada uno crea sus propias historias», arengaba el equipo en la presentación realizada para la presa en el museo. Historias que se crearán desde el kilómetro cero de la exposición, donde los visitantes se dejarán ver con una instalación de Daniel Joglar realizada con bolas de Pulpo, un objeto que ha atravesado generaciones y clases sociales desde la década del ’30 cuando se inició su fabricación.

La muestra no respeta órdenes cronológicos, sino que se compuso por temáticas que los curadores llamaron constelaciones donde cada estrella se une por un punto. Aquí cada pieza se vincula con sus pares y todas las juntas hacen sistema sobre un sentimiento argentino. “Argentum”, “Centro”, “Campo”, “Rutas”, “Antártida”, “Avanzada”, “Recreo”, “Siam/Di Tella”, “Cuerpo”, “Hogar”, “Scars”, “Economía” y “Veraneo” son los disparadores para hablar de la cultura material e inmaterial del país.

«Argentum» volvió a la conquista del territorio, la búsqueda de la plata que dio número a nuestra tierra e impulsó a los conquistadores. El plato brillante objeta y capta la mirada del visitante. Sus piezas de joyería exhibidas junto tiene un termo Peabody. Del otro lado, las representaciones artísticas del Río de la Plata, como las fotografías de marcos zimmerman y los inmigrantes retratados por Horacio Coppola.

carteles históricos.  Foto Maxi Falla


carteles históricos. Foto Maxi Falla

Tiene un costado, el Centro porteño. Aunque el ser argentino atraviesa todo el territorio, la centralidad de Buenos Aires ha sido una constante en la historia del país. Una ciudad que se distingue por el diseño de sus señales, su subterráneo, el taxi negro y amarillo y en la calle Florida, donde la tienda inglesa Harrods supo tener su única sucursal fuera de Londres.

El histórico comercio es grabado en la muestra a la reproducción de una de sus vidrieras, obra de Juan Batlle Planas de 1956, y que gracias a la inteligencia artificial se decodifica la cantidad de colores que se utilizó a partir del lúnico registro fotográfico en blanco y negro que quedó de la intervención del pintor.

Desde la ciudad al campo, que se extiende mucho más allá de la llanura pampeana. Se mezclan las obras en pan hechas por «La Chola» Poblete, la caja PAN del plan de alimentación lanzada por Raúl Alfonsín y las publicidades de Telecom de La lama que lama que a fine de los ’90 revolucionaron la publicidad silverina.

Infaltable: un mueble con extremidades de gato de Edgardo Giménez.  Foto Maxi Falla


Infaltable: un mueble con extremidades de gato de Edgardo Giménez. Foto Maxi Falla

Se atraviesa el territorio por las rutas argentinas, pie para exhibir las publicidades de Fate, la empresa de neumáticos, que contarán con la dirección de Felisa Pinto; un antiguo surtidor de YPF y la Tehuelche, una icónica motocicleta argentina, y un automóvil modelo Dinarg de fabricación nacional (como gesto a código argentino, una botellla de Ayudín en su techo).

El recinto ferial está dedicado a diseñador argentinorepresentada en su mayoria por Mobiliario. La muestra cuenta con un importantísimo aporte de los archivos de la Fundación IDA. una sila bkf, diseñador de Bonet, Kurchan y Ferrari, que formó parte del patrimonio de la MoMAexhibida junto a los muebles que Alejandro Bustillo realizó para el Hotel Llao Llao. Infaltable: un mueble con extremidades de gato de Edgardo Giménez.

Pero el diseño también está representado en objetos de consumo masivo, de alcance por parte de la clase mediática, que representan desde el peronismo la realización del ascenso social. Los electrodomésticos de cocina Atma con su característico color naranja, los pequeños televisores Noblex escoltados de cerca por una aspiradora Yelmo son símbolos de una floreciente industria nacional que tuvo como su principal representante a Siam Di Tella.

Una aspiradora y antiguos televisores, con status de arte en el Malba.  Foto Maxi Falla


Una aspiradora y antiguos televisores, con status de arte en el Malba. Foto Maxi Falla

A lavarropas, una motocicleta, una heladera y un ventilador comparten espacio con afiches que anuncian las próximas exhibiciones del Instituto Di Tella. Son las últimas manifestaciones hacia el principio de los ’70 de un modelo de país que quedó trunco.

Hasta aquí, la muestra permite rastrear el proceso completo de la mercancía: desde su material prima –el plástico y las expresiones artísticas como los paneles de Rogelio Polesello– pasando por el diseño y la fabrication del producto y concluyendo con la publicidad, que en su mayor proyección dio otro ícono argentino, Doña Petrona. La cocinera, grabada en un traje de Pablo Ramírez que da un delantal de cocina, surgió por la necesidad de promocionar las nuevas cocinas a gas.

Tras la vuelta al modelo agroexportador reimpuesto por la última dictadura civic-militare, la industria y el diseño industrial pierden relevancia en la matriz económica y en la exposición. En este punto el foco se convierte en político.

Un cuadro de Pablo Suárez donde pintó la portada de un diario que anuncia el colapso de un barco inglés.  Foto Maxi Falla


Un cuadro de Pablo Suárez donde pintó la portada de un diario que anuncia el colapso de un barco inglés. Foto Maxi Falla

La portada de un clásico ejemplar del suplemento Radar de pagina 12 que muestra un vaso de whisky en el que la forma de los cubos de hielo recuerda a las Islas Malvinas se muestra al lado de una cubetera donde los cubos cobran la forma del archipiélago, obra del grupo Bondi. Muy cerca, un cuadro de pablo suarez donde pintó la portada de un diario que anuncia el colapso de un barco inglés.

La muestra lleva el número del cielo a casa, un libro de cuentos de la escritora Hebe Uhart. Sin embargo, hubo un momento en que los curadores pensaron en un número que incluirá la idea de los vaivenes económicos que atravesó la Argentina y qu’influyeron en el diseñador local.

La crisis económica de 2001, que mostró los límites de la desindustrialización de los ’90 -hay pocos objetos que representen este período, como una obra de Omar Schiliro realizada con palanganas que recuerda una lámpara– está ampliamente desarrollada.

La Tehuelche, una icónica motocicleta argentina.  Foto Maxi Falla


La Tehuelche, una icónica motocicleta argentina. Foto Maxi Falla

En un audaz gesto, los curadores incluirán el baúl de un helicóptero Cicaré, el primero diseñado y producido en el Cono Sur. Este símbolo del fracaso institucional corona el conjunto de obras que componen también una bandera de Sergio Avello, un vestido de Gino Bogani cuya Chaqueta representaba un billete de un dólar, Una cacerola con signos de haber sido golpeada en gesto de protesta obra de Gabriel Chaile y el cartel obra de Ivana Vallaro «Menú», que ofrece una lista de distintos tipos de cotizaciones de dólar según la actividad a la que se destinan los billets.

Como despedida, antes de recordar los objetos que nos remiten al verano ya la infancia, a modo de moraleja, una roja característica del canal Crónica nos recuerda cuántos días faltan para el próximo Mundial. Porque al final del día, más allá de las crisis económicas, de las clases sociales y las posiciones ideológicas, Aún existen elementos que nos convencen a todos como argentinos.

Forma

Del cielo a casa. Conexiones e intermitencias en el material cultural argentino
Ola: Museo Malba, avenida Figueroa Alcorta 3415.
Cuando: de jueves a lunes, de 12 a 20. Miércoles, de 11 a 20. Hasta el 12 de junio.
Entrada : $1,100 (general).

computadora

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Por Alejandro Salas

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