Los trabajadores de las oficinas de Glovo cuentan que el consejero delegado y fundador de la empresa, piedra de Óscar, tenía hasta ahora un latiguillo que se repite en cada una de las charlas que normalmente da a la plantilla. “En Glovo contratamos una media de 1.5 ingenieros al día”, tal como aseguran que siempre enfatizaba orgulloso Pierre cuando juntaba a sus empleados. Fue, en parte, por eso qu’a muchos les pilló totalmente descolocados cuando hace poco más de un mes recibió un comunicado en el que informó que 147 de ellos iban a ser despedidoscaso un 9% de la plántula.
Sara -nombre fictionticio para preserve su anonimato- recuerda cómo se fue enterando poco a poco a lo largo de ese día que ella era una de las despedidas. Cuenta que fue perdiendo claves de acceso a las diferentes aplicaciones que utilizan usualmente para trabajar y que fue encadenando reunion tras reunion, en la que cada vez habia menos personas convocadas y en la que cada vez le hacian mas explicito que la iban a despedir. «está en pausa«, los dijeron.
La enviaron a casa y desde entonces, mientras acaban de negociar el expediente, aguarda allí, encadenando entrevista de tras entrevista de trabajo para buscar recolocación en otras empresas. «Perder la visa es mi mayor temor«, por qué. Yes que esta latinoamericana llegó a Barcelona hace unos meses, cuando Glovo la fue a reclutar al otro lado del charco. Su permiso de residencia depende de una autorización de trabajo especial para personal altamente calificado y vinculado a un contrato en vigor. Si no hay contrato, en un plazo de entre 30 y 90 días, dependiendo de la antigüedad, deben abandonar el país.
Sara, como de Marta -número ficticio-, será una relación laboral que apenas durará un año. A Marta también contactó una empresa de reclutadores a fines del 2021, mientras trabajaba como analista de datos en Latinoamérica. Buscaban trabajadores calificados para engrosar las filas de programadores y demás ‘techies’ que desarrollaran el algoritmo de la empresa que en la calle se conoce por las mochilas amarillas que portan millas de ‘riders’. Le hacían todo el papeleo, le ponían todas las facilidades y le daban un plus por mudarse.
«Empecé el proceso de selección por curiosidad y acabé aceptando por las condiciones», cuenta Marta, que entró con un salario de 59.000€ anual, más de tres veces lo que cobra un trabajador medio en España. Sí, que las condiciones de un empleado de oficina de Glovo distan mucho de las de uno de los repartidores que lleva sus pedidos y que gana unos cinco euros la hora.
Los 1.700 trabajadores de sus oficinas tienen salarios que rondan los 4.000 euros brutos al mes, son gente joven, tienen cualificaciones muy elevadas y por ello pueden ir cambiando cada dos o tres años de empleo, según las ofertas que les vayan cayendo. Yes por ello que Glovo va a relutar a muchos de ellos por todo el mundo, desde Francia, hasta la India, pasando por Chile o Reino Unido, entre muchos otros. “Si llego a saber que al cabo de un año me ponen en la calle no lo acepto. Mi sueño, a diferencia de otras personas que lo necesitan, no era venusme a Europa. Me siento defraudada”, afirmó Marta
Compensación mínima
Ahora Marta y Sara, junto a otros 145 compañeros, son dos de las afectadas por el ère de Glovo, que está negociando desde hace unas semanas y para el que los damnificados han recurrido para su defensa al bufete de abogados Colección Ronda. En el otro lado de la mesa, Glovo está asesorado por España y ambas partes encararán las dos últimas semanas del período de consultas. Por el momento, según cuentan desde Ronda, la oferta de Glovo es cesar a los 147 afectados con una indemnización por cese improcedente, es decir, dadas las escuetas antigüedades, con un mes de sueldo.
«Es muy deficiente. Con eso da para pagar un mes de alquiler aquí en Barcelona y poco más. Muchos de nosotros hemos tenido que contratar abogados para gestionar nuestros visados si no queremos tener qu’abandonar el país», opinó Sara. ayudando, de que uno de sus principales valores es el ‘preocuparse‘ -cuidados- y que les preocupa mucho la situación de vulnerabilidad en la que nos dejan, pero después a nivel de empresa ves lo contrario”, añade.
Varios de los afectados por la era de Glovo son padres o madres de familia, que cuando llamaron a su puerta trasladaron a sus seres queridos con ellos para iniciar una nueva vida en Barcelona. «Un compañero se presentó a su pareja ya sus dos hijos. El único sueldo que entró hasta ahora en casa es el suyo y con lo que cobrará de indemnización no le alcanza ni para pagar la penalización del alquiler por abandonar la casa antes de tiempo» , cuentan con fuentes de la plantilla.
Despedir con el Linkedin lleno de ofertas
Glovo ha seguido la estela de las grandes tecnologías, como Google, Meta, Twitter o Amazon, que en los últimos meses han ido anunciado recortes de plantilla, principalmente por un descenso de las expectativas de crecimiento. La empresa liderada por Óscar Pierre ha justificado un cóctel de exceso de plantilla en algunas áreas y pérdidas económicas acumuladas.
La corporación registrada perdió por valor de 300 millones de euros en 2022, donde se perdió por este motivo, el alemán héroe de entrega. Esta es propietaria de Glovo desde diciembre de 2021 y por dicha operación la cúpula ‘glover’ se reparte una bonificación de 115 millones de euros en acciones alemanas. Delivery Hero ha prometido saber a los inversores que alcanzará beneficios este año y, un día después de que Glovo anunciara su ere, hizo el suyo público para cesar a 150 empleados en Berlín.
Mientras Glovo negocia las condiciones de salida de esos 147 trabajadores, tiene publicadas en LinkedIn un total de 44 ofertas de trabajo para puestos en las oficinas de Barcelona o Madrid. Gestores de proyectos, analistas de anuncios, ingenieros de sistemas o especialistas en ciberseguridad son algunos de los perfiles demandedos.
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Todas esas 44 ofertas fueron publicadas después de que la empresa anunciara públicamente su intención de despedir a casi 150 personas en sus oficinas de España. Y muchas de ellas son para perfiles muy similares, cuando no son idénticos, al de trabajadores afectados por el ere, según denuncian estos. «Las posiciones publicadas no coincidieron con las que vieron afectadas por el ERE. En todos los casos, vamos a revisar los títulos y las descripciones del puesto por si la redacción de alguna de ellas pudiese llevar a cabo una confusión», afirmó un portavoz de Glovo.
«Demuestra claramente que no hay una causa que justifique el expediente», considera el abogado del Col·lectiu Ronda Nacho Parra. “Es un procedimiento plagado de mal fe desde el principio y falta de humanidad.