Marillion debe ser una de las pocas grandes bandas musicales que no pisarán España en la temporada de conciertos de 2023. El rock progresivo liderado por Steve Hogarth se podrá ver en vivo en el Reino Unido, Alemania y los Países Bajos. Aparte de su música, Marillion pasara a la historia por otro elemento muy distinto: las finanzas.
En 1997, decidí lidiar con mi período de depresión musical o resucitación. Decideron esto último. Para eso era necesario regresar a Estados Unidos, donde tenian un animoso grupo de fans. Solo se necesitan 65.000 dólares para poder saltar el charco y organizar la gira. No los tenian. Para lograrlos crearon el primer sistema de financiación colectiva que se butizó posteriormente como crowdfunding. Les convenció uno de sus más acérrimos fans, Jeffrey Pelletier, contra el escepticismo inicial de los músicos. En aquel micromecenazgo moderno pidieron que la web haya recorrido ha conocido aficionados que financiaran su gira. En cambio les dieron un disco especial firmado.
Hasta lo más insólito
Desde entonces, el crowdfunding se ha consolidado como una de las herramientas más usadas modernas para financiar hasta lo más insólito. At cambio, el inversor, sea pequeño o mediano, no puede recibir nada, accciones, compromiso de deuda o ser pagado en efectivo. Las plataformas de crowdfunding son múltiples y la libertad de elección es total. Un ejemplo es Kickstarter. Anuncia qu’a través de ella ya se han financiado 239.000 proyectos por valor de 7.300 millones de dólares. Desde proyectos artisticos hasta ONG.
Si quieres tener una idea que te parece genial y necesitas cenar para el adelante, tienes que hacerlo y variar tus fórmulas. En el pasado, antes del nacimiento del capitalismo moderno, la financiación de los proyectos podía proceder de un mecenazgo -desde un monarca hasta la Iglesia-, con veces altruistamente; de los bancos, que empezaban a ofrecer préstamos en distintas modalidades; de familias y amigos, que podrían dar capital a cambio de ser accionistas o prestar dinero. Fiarse solo de amigos y familias tenía un riesgo si el proyecto fracasaba: la enemistad para siempre con alguien muy cercano. Hay un joven empresario estadounidense a quien este sistema le salió bien en 1903: Henry Ford. Gracias al dinero que le permitió ampliar capital de 11 amigos/conocidos, perfeccionó impeller la fabrication del primer automóvil popular.
Fue tras la Segunda Guerra Mundial cuando el estadounidense de origen inglés Jorge Doriot lee en Boston sobre la creación de la primera firma de capital de riesgo de la historia, American Research and Development. Su objectivo era financiar un sistema de financiación ajena al bancario, que había mostrado sus debilidades en el crac bursátil de 1929. . Oficialmente empezaba el negocio de los fundraisers.
Grandes empresas y empresarios lideran la financiación de nuevas iniciativas aportando dinero y consejos
Los fondos que invierten en empresas de todo tipo y con fórmulas muy diversas se han convertido en parte del paisaje empresarial. Desde incubadoras destinadas a financiar aquellos proyectos incipientes más prometedores hasta aceleradoras, la terminología de la financiación empresarial ha generado todo tipo de tribus. Hasta que las entidades financieras decidan crear sus propios fondos de riesgo como complemento a sus préstamos. Grandes empresas y negocios, desde Telefónica con Wayra prisa juan roig con Lanzadera, tienen sus fondos específicos. Escuelas de negocio privadas, universidades públicas, cámaras de comercio, círculos empresariales, patronos… han ido creando agrupaciones de fondos buscando inversores en el mundo de los business angels, family office y patrones de todos los colores.
Funciones
El contratista debe decidir dos funciones. La primera: cual es la estructura financiera que mas adecua a sus necesidades. No es lo mismo apostar por ampliar la base social con accionistas que deciden pedir el dinero prestado, generalmente asegurando rentabilidades altas por el mayor riesgo. La segunda: cuál es el nivel de implicación en la gestión del socio o prestador. ¿Debe ser muy activa o ser un simple observador y opinador eventual?
noticias relacionadas
La confianza y la transparencia informativa es clave para determinar el grado de relación. Tener a mil fans que te den 60 euros cada uno para sacar adelante un proyecto de crowdfunding no es lo mismo que pasar los deberes mensuales a un fondo de riesgo o un business angel que puede acabar teniendo más demonio que de ángel si los números no salen .
¿Hay capacidad para innovar en el mundo de las finanzas? Seguro que si. Si no, que se lo pregunten a Marillion y las puertas que abrieron.