El reconocimiento de la historia, por excepcional que sea, la relevancia de científicos e investigadores que han marcado hitos en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, porque su reconocimiento ha estado en penumbra hasta hace bien poco tiempo. Diversos estudios confirmaron que este factor, entre otros, ha traído como consecuencia una falta de referencias para los jóvenes que, a pesar de los esfuerzos de la actualidad, siguen siendo poco proclives al estudio de carreras STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). En los últimos años, el 25% de los alumnos se decide por algo relacionado con la ciencia y de ellos, únicamente 8 son chicas.
Esta situación, que se observa en las sociedades avanzadas y que se recrudece en el restaurante de los menos desarrollados, da como resultado -como apunta el último informa de la Unesco sobre ciencia- que, menos del 33% de los investigadores en todo el mundo hijo mujer. Otras claves significativas que pretenden explicar esta situación el da el estudio ‘Mujeres e Innovación 2022’ del Ministerio de Ciencia e Innovación, donde se apunta que las mujeres en estudios de máster en Ingeniería y Arquitectura representa el 32%, cifra que desciende a 20 % en doctorados de Informática e Ingeniería, lo que confirmó la baja representación de las mujeres en STEM entorno.
Conceptos erróneos
Se observ que las niñas, desde las primeras etapas de formación, muestran un rechazo hacia las asignatures STEM con la creencia de que son difíciles, más todavía e indican datos internos según el profesorado, creen que sus no son las adecuadas al comparar con los compañeros chicos, todo lo que las calificaciones obtenidas son superiores a las de los alumnos varones.
En este guión, hay uno que en la actualidad de las profesiones STEM tiene una gran demanda, en la última década se ha reducido el número de estudiantes y, además, son pocas las mujeres que se decantan por estas vocaciones. La pregunta es pues ¿por qué las niñas no quieren ser científicas cuando los buenos datos muestran un futuro prometedor a la hora de encontrar un buen trabajo, con remuneración y alto reconocimiento social?
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) predice que, para 2030, el 80% de los empleos de hoy dejarán de aparecer y serán seleccionados por aquellos que se basen en una formación STEM. En concreto, en España, la consultora internacional Randstad indica que en el 2022 se podrán generar, una falta de datos definitivos, alrededor de 390.000 puestos STEM, con mejores salarios, y otros 168.000 puestos indirectos.
La realidad en los primeros compases de este año es que el sistema educativo no proporciona suficientes títulos en estas disciplinas para cubrir la demanda. Así lo pone de manifiesto la consultora Adecco, al exponer que un 10% de vacantes se queda sin cubrir por falta de formación.
En este complejo escenario los datos hablan claro: en nuestro país apenas un 25% de quienes eligen grados STEAM son mujeres (y en grados como el de Informática su presencia ni siquiera alcanza el 13%), según muestra el informe Radiografía de la brecha de generar en la formación STEAM del Ministerio de Educación.
Los expertos ponen de manifiesto que la brecha puede ampliarse en el futuro porque los estudiantes no se están formando para las industrias que más puestos de trabajo van a generar. Un informe de la Universidad de Comillas señala que de todos los estudiantes de Formación Profesional Inicial STEM (288.000) del curso 2019-20 en España, un 89,7% fueron hombres y el 10,3% mujeres, es decir: solo hubo una joven de cada 10 matriculados.
Así, la brecha de género relacionada con los estudios científico-tecnológicos sigue representando un problema en la educación universitaria. Teniendo en cuenta que las administraciones, tanto estatal como internacional, promovieron incluso el aumento de estas vocaciones, se observa una pérdida de talento STEM que es necesario subsanar. Por ello, resultado fundamental vincular a las mujeres a las STEM ya desde los primeros cursos de la etapa escolar.
Los regresos
En España, según los datos obtenidos del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU), del Ministerio de Universidades, se observó para todos los grados universitarios científico-tecnológicos una fractura de género en el acceso a los estudios universitarios. Las carreras que más eligen las mujeres son límites de límites ajenos a las STEM: in education, el 78% del total son mujeres; en ciencias de la salud y servicios sociales, el 72%; en ciencias sociales, el 63%, y en artes y humanidades, el 61%.
En este escenario el sector STEM tiene como reto prioritario descubrir, atraer e impulsar el talento femenino. Los expertos reconocen que aunque todavía queda mucho por hacer, las iniciativas que apoyan y fomentan la participación de la mujer en el sector son un buen comienzo.
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La falta de presencia femenina está provocando sesgos de género en el conjunto sector tecnológico, pues los grandes problemas se analizan únicamente desde el punto de vista masculino. Ante esto se plantan soluciones del tipo: actividades como campus tecnológicos, talleres en los institutos y formación de docentes para hacer el capital científico de las familias y los alumnos.
El futuro de la tecnología tiene nombre de mujer
Según el estudio “¿Por qué no hay más chicas que opten por la carrera de ciencias? “, desarrollado por la OCDE sobre el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencias y lectura en educación secundaria (en el marco del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos, PISA), la brecha de género en el ámbito de las STEM ya es visualizado entre los jóvenes de 15 años. En este escenario, se convierte en un objeto de prioridad por el futuro potenciar la presencia de las mujeres en esta profesión, complicado como consecuencia de la pérdida de referentes femeninos en esta área, existe la falta de educación en tecnología. Según la segunda edición del informe Economía Digital en España, elaborado por Adigital y BCG, para 2035 estima que el 58% de los empleos existentes persisten capacidades distintas a las demandas en la actualidad. Además, el 30% de los empleos en ese año serán de nueva debido al impacto de los avances en el sector tecnológico. En la actualidad, según el mismo informa, existen cuatro veces más demandas de puestos de trabajo cualificados en el ámbito científico-tecnológico que ofertados disponibles. Los datos avalan por su parte que en la industria tecnológica, las mujeres ocuparon un 23% del empleo sin mejorar en este porcentaje en los últimos años. Las niñas parecen perder interés en las carreras STEM con la edad. Desde la Asociación Mujeres, Ciencia y Tecnología Womenteck sostienen que esta pérdida ocurre desde los ocho años. Por tanto, es de crucial importancia una reformulación del sistema, así como nuevas estrategias y programas con los que acercar las técnicas a las carreras hombres y mujeres desde las primeras etapas educativas, para impulsar el talento, sin diferenciación de sexo, en este ámbito. Es clave dar visibilidad a los referentes femeninos en carreras STEM en el aula, en el material didáctico y los medios de comunicación, para generar espacios de trabajo y talleres que fomenten la participación del alumnado en general y de las niñas de manera muy especial, para poder mirar al futuro, sin preocupaciones.