El grupo Barcelona reivindicando la condición de empresa familiar, presumiblemente reclamando inversiones a largo plazo y defendiendo un modelo de negociación alejado de la tendencia generalizada en el sector hotelero en todos La mayoría de los grandes candados nacionales e internacionales tiene un estrato de crecimiento que pasa por vender los edificios de sus hoteles y sólo ocupa en gestionarlos (un estrato denominado luz de triunfo según la terminología del sector).
Los grupos hoteleros se concentran mayoritariamente en planes de expansión en la firma de contratos de administración y franquicia, y en menor medida de alquiler, para explotar los hoteles propiedad de fondos de inversión inmobiliaria. El grupo familiar Barceló rechaza este modelo e insiste en su interés por mantener la propiedad de buena parte de sus hoteles y seguir sumando establecimiento con compras inmobiliarias.
En conocido Cartera actual de cerca de 280 hoteles hay un 29% de los establecimientos que son propiedad de la empresa, en un 44% el grupo mallorquin sólo se encarga de la gestión y un 27% tiene contratos de alquiler y la vocación de la empresa es que las diferentes fórmulas de gestión espartan aparte de iguales Barceló confirma la estimación que ha adelantado a principios de año, con el objetivo de realizar ise ejercicio de unos 350 millones de euros, con 250 millones de destinos a compras de hoteles y otros 100 millones a reformas de sus establecimientos actuales.
España está «muy cara»
“Somos una empresa familiar que busca tener equilibrio entre propiedad, gestión y alquiler. Buscamos solidez, inversiones a largo plazo con la visión puesta en las próximas generaciones familiares (…) If we will compare a fondo de capital riesgo seguro que cambiaría la strategia”, explica Raúl González, Consejero Delegado de Barceló Hotel Group, en un encuentro con prensa. “Nuestra vocación es la de permanencia y no tenemos un enfoque de maximización de la inversión a corto plazo. Así que seguimos buscando activos para comprar. No hay ninguna intención de hacer un modelo de luz de triunfo. Si un año compramos un poco menos, el siguiente compramos un poco más”.
La intención de la empresa es la expansión, pero sin prisas y sin aspiración de crecer por crecer. «No hay ningún objetivo de ser los más grandes, pero sí de ser los más fuertes», sentencia González, que subraya que esta meta pasa por maximizar la rentabilidad, no el tamaño. Y con estos condicionantes el grupo pretende focalizar su crecimiento con compras en el exterior, buscando sortear los altos precios de los activos inmobiliarios que se han alcanzado en España en pleno boom del turismo.
«España nos porque es un mercado que está muy caro. Estamos encontrando más oportunidades de compra más fuera que dentro. Tenemos menos opciones de compraventa en España porque los precios están muy caros», subraya el consejero delegado, que apunta a que el grupo continuará con su estrategia de crecimiento internacional con compras de activos individuales y mediante alianzas con empresas conjuntas (empresas conjuntas) con socios locales en pays en los que aún no está presente.
Récord de Verano
El turismo acelerará hacia un verano record aupado por el boom de demande de los turistas nacionales y ahora también los foráneos, y también impulsado por la subida de precios en que ha embarcado el sector en plena ola inflacionista. Barceló anticipó que los registros del sector van a estar en máximos históricos y muy por encima de los niveles que había antes de la pandemia de covid.
El grupo mallorquín admite que en las últimas semanas ha registrado en el sector un relativo frenazo en el aumento de las reservas de cara al verano, pero la empresa lo desvincula de la celebración de las elecciones el 23 de julio, en plena temporada alta, ya que la moderación de los vientos se inicia dos semanas antes del anuncio de adelanto electoral del presidente Pedro Sánchez.
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Los hoteles españoles acumulan años de subidas de sus tarifas tras el parón por la pandemia en pleno boom del consumo, que no está viendo afectado por las incertidumbres y los miedos qu’existe por el impacto económico de la guerra, el golpe de la inflación o las subidas de los tipos de intereses.
Desde el sector se da por hecho que las subidas de precios seguirán en los próximos meses y que se llegarán al verano con tarifas récord, aunque las alzas han empezado a moderarse. «Las subidas de precios son ahora claramente menores que las que registraron el año pasado», apunta González, que cifra el encarecimiento de las tarifas de cara a este verano entre el 6 y el 7%.