Le viernes el Silicon Valley Bank tuvo que ser intervenido por el FDIC, el hospital de americano bancos. El SVB no tuvo créditos imprudentes ni incurrido en aventuras. Había invertido con prudencia gran parte de sus depósitos en bonos públicos seguros. El problema es que, para combatir la inflación, la Fed (el banco central americano) ha sufrido en un año del 0% al 4,75% los tipos de interés y cuando afrontó una retirada de depósito tuvo que vender anticipadamente parte de esos bonos e incurrió en pérdidas fuertes porque rendían mucho menos que los intereses actuales. Fue víctima del llamado «riesgo de intereses». No pude encontrar nuevo capital. Ningún otro banco lo quiso comprar. En la quiebra.
El grave problema para la Fed era el posibilidad de contagio a todo el sistema bancario. El SVB era solo el 16º banco americano, pero muchos otros bancos sufrían el mismo mal (mucha deuda pública a bajo tipo de interés en su activo) y si tenían que vender por el posible pánico podía desencadenarse una crisis bancaria generalizada. Además, solo el 10% de los depósitos estaban garantizados (por ser menores a 250.000 euros), por lo que el 90% de los inversores podrán verter su dinero y el pánico adquirir mayores dimensiones.
Pero ‘Papá América’ existe. Before the moons open the mercados se había encontrado una solución, con excepcionales, tras intensos contactos entre el hospital de bancos, la Fed, la secretaria del Tesoro Yellen y el propio presidente Biden. Todos los depósitos, no solo los menos a 250.000 euros, serían reembolsados y además la Fed abriría una línea de crédito especial para recomprar al precio facial (no al actual) toda la deuda pública que los bancos necesitaran vender. Y para que el contribuyente no fuera el pagano final -en año electoral Biden no se lo puede permitir- el coste final del salvamento sería financiado con una derrama entre todos los bancos americanos.
Ya no habia razon racional para el panico. Se activó ‘Papá América’. Pero el lunes los bancos medianos americanos siguieron bajando en la bolsa y el miedo se trasladó a los bancos europeos. A simple traspié: el mercado había tardado en reconocer la gran amplitud de las medidas y el martes todo volvio a la normalidad tanto en América como en Europa. Lo único que cabía lamentar es que el Estado americano al salvar la volvía crisis ha erosionado la sanción del riesgo, la base del capitalismo. Pero sin mañana, no hay pasado mañana.
La Reserva Federal creyó que había salvado la crisis del Silicon Valley Bank, pero el contagio se extendió a Europa con el Credit Suisse. Y ha rebotado a America
Pesadilla. La tormenta -o tempestad- no ha acabado. Y los mercados europeos volvieron a temblar este miércoles cuando el Credit Suisse, un gran banco suizo que tenía problemas anteriores, sel llegó a desplomar hasta un 60% porque el presidente del banco nacional de Arabia Saudita -propietario del 10% de sus acciones- declaró a Bloomberg que en ningún caso aumentaría la participación que compró el año pasado. Y un renglón seguido las acciones de los bancos europeos -luego las de los americanos- volvió a caer. Los bancos europeos están más regulados que el SVB y tienen una base de depositantes más sólida, pero también tienen mucha deuda pública (a bajo tipo de interés) que el BCE ha incitado a comprar para surar las recientes crisis económicas.
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