El Catsalout ha presentado un pide 526 millones de euros contra dos multinacionales y sus filiales en España, fabricantes de pañales para adultospor inflar los precios. es la primera demanda económica que hace un organismo público en España a raíz de una sanción impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), usted ha ratificado por el audiencia nacional y por el Corte Suprema. De tener éxito, esta reclamación, se abre la puerta a que otros servicios de salud autonómicos presenten sus reclamaciones.
Forma parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), durante 18 años (1996-2014), ocho empresas y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (fenino), conformaron un cartel para fijar los precios de venta de los absorbentes por la incontinencia de pacientes no hospitalizados, que se compraron en las farmacias y son financiados por la Seguridad Social. Este problema de salud afecta a 2,5 millones de personas en España y se trata de la mayor presupuestaría de los productos sanitarios del sistema sanitario.
Ahora, el Catsalut reclama «daños y perjuicios» contra Essity España, Essity Group Holding, Hartmann Laboratories y Paul Hartmann España, por su pertenencia a cartel de empresas que inflaban precios y reclamaban la cantidad de 526 millones. En este tipo de demandas, todos los integrantes del cartel sus responsables solidarios ante las reclamaciones. Según destapó la CNMC y confirmaron los tribunales, las empresas cartelistas estaban constituidas como «Grupo de Trabajo» sobre pañales para adultos y en el seno de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), empresas como Arbora & Ausonia (sucedida por Procter & Gamble España), Laboratorios Indas, SCA Hygiene Products, Laboratorios Hartmann, Ontex ID, Barna Import Médica, Textil Planas Oliveras y Algodones del Bages. Según la CNMC, fijaron los precios de venta de los pañales para adultos comercializados a través de las farmacias, al menos, desde diciembre de 1996 enero de 2014. La cuota de mercado de este cartel era del 96%. Mediate su acuerdo, «incrementaron artificialmente el precio de venta de los pañales para adultos o absorpantes de incontinencia urinaria (AIO)», concluyó yeron los tribunales.
‘Modo operatorio’
El «modus operandi» del cártel consistía en acciones fraudulentas combinadas. por un lado, entorpeció las licitaciones públicas debido a que las autoridades sanitarias adquirieron pañales para distribuirlos entre pacientes no hospitalizados: las empresas condenadas interpusieron recursos de forma reiterada para dificultar estas licitaciones, y así conseguir que se vendieran a farmacias, donde conseguían más rentabilidad. Además, «una vez orientada la distribución a través del canal farmacia, los fabricantes sancionados llegan a acuerdos para fijar los precios de venta a los distribuidores mayoristas. Con esto falseaban la competencia y obtenían más márgenes», explica alberto poch, abogado del demandante. A juicio de Poch, uno de los elementos cruciales de esta demanda es que «abrirá la puerta a que otros organismos públicos presenten demande contra los carteles demostrados por la CNMC».
La CNMC considera que la dispensación de los pañales para adultos a través del canal farmacéutico resultó mucho más lucrativa para los integrantes de esta agrupación que la venta en el canal institucional (cuyos precios resultaron de media un 50% más bajos), lo que motivó que implementar una estrategia consistente en interponer recursos contra la convocatoria de apelaciones públicas, para mantener la venta de los AIO a través de farmacias.
Conducta ilícita
Según Poch, «con esta conducta ilícita, perjudicaron tanto al consumidor, como al Servicio Nacional de Salud. Estas empresas, cuatro directivos y Fenin fueron sancionadas con 128 millones de euros. los absorbentes se hacen en todo el Estado español».
El Catsalout es la primera administración pública (y el primer servicio de salud) que interpone una reclamación económica en concepto de daños y perjuicios. Rafael Gomárizmanager of the Asesoría Jurídica del Servei Català de la Salut, difundió este miércoles públicamente la demande y emplazó a las Administraciones Públicas en general «a reclamar los daños causados por infracciones de competencia» ya «fomentar la compensación de los daños sufridos por el sector público ha provocado prácticas anticompetitivas”.
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Según datos de l’OCDE, el sobrecoste causó a la Administración por la falta de competencia en procedimientos de licitación pública rounda el 20% del precio del contrato afectado. En el caso de los pañales, los cálculos son superiores. Según informa la Generalitat, «curiosamente las administraciones públicas raramente reclaman los daños sufridos a las empresas infractoras, por lo que consideran que los principios de eficiencia y buena administración en la gestión de los recursos públicos est incompatible con la pasividad del sector público enfrente de estos perjuicios».
Un documento que redactó Autoridad Competente Catalana (CO) desgrana los elementos principales à tener en cuenta a la hora de reclamar estos daños, exponen diferentes alternativas de financiación del procedimiento, recogge exemplos relevantes de administraciones que han interpuesto este tipo de acciones en el mundo y proponen una serie de medidas para fomentar la reclamación de daños en el sector público.