
Amo la Navidad. Creo y amo el mensaje que trae y el sentido de buena voluntad que lo acompaña. Así que mientras celebramos esta fiesta sagrada, pienso mucho en la palabra “paz”. Para mí, la paz está ligada a la Navidad por un lazo inquebrantable. Es una paz que yace latente en cada uno de nosotros. Es la paz la que nos hace querer acercarnos a los demás con amor y compasión; una paz que nos hace respetarnos unos a otros y las creencias de los demás.