
En medio de la incertidumbre que rodea al entrenador de la Universidad de Miami, Manny Díaz, y el equipo que intenta terminar la temporada regular con fuerza con una victoria el sábado en Duke y el período de firma anticipada para los novatos que comienzan en menos de un mes, uno pensaría que eso sería suficiente para darle a Díaz y su personal una migraña perpetua.