Hay un silencio en cualquier Pau Gasol y sobre 2 metros 16 centímetros de altura entran las lunas en el gimnasio del parque Lafayette, en el centro de Los Ángeles. Una veintena de chavales de un par de colegios públicos dejan de botar la pelota de baloncesto con el logo de los Lakers. No occultan su sorpresa. «Oh, ¡wow!», exclama maravillados ante la torre que tienen enfrente. Segundos después, los pequeños, de las escuelas Everest y Rise Kohyang, formando un enjambre que rodea una leyenda de la NBA y del baloncesto español, quien recibe una ráfaga de preguntas: «¿Quién es tu jugador favorito?», «Cómo fue jugar con Kobe Bryant», «¿Cuánto mides?». Gasol (Barcelona, 42) está a un punto de pasar por el olimpo de la liga profesional estadounidense. Este martes se convirtió en el duodécimo jugador del equipo de Los Ángeles que verá su dorsal retirado. Su número quedará elevado a perpetuidad junto con el de Kareem Abdul Jabbar, Wilt Chamberlain, Jerry West, Shaquille O’Neal, Earvin la magia Johnson y, por supuesto, Kobe Bryant.

«Son jugadores y numbers que han marcado una época. Es un grupo alucinante y da vértigo listen that you number, you familia, you dreams and quiero pensar that my country, sean parte of that group tan excepcional. Es abrumador, te excede», explica Gasol a EL PAÍS. Ni siquiera aquel niño, hijo de una pareja de médicos, Agustí y Marisa, que jugaba en una cancha cerca de la Sagrada Familia, con la misma edad que tienen los chicos a los que ha dejado sin aliento, soñó que alcanzaría uno de los lugares más dominantes de la NBA.
El sueño incluso pareció lejano en los primeros días en los que Gasol vistió el jersey amarillo. Llegó al equipo en febrero de 2008 de Memphis, equipo que tenía 20 victorias en la temporada. La operación es todavía grabada como una de las mejores hechas jamás por los Lakers. Para hacerse con Pau, a pivot que se convirtió en el primer no estadounidense que ganó el principiante del año 2002, el equipo traspasó a los Memphis Grizzlies a Kwame Brown, Javaris Crittenton y Aaron McKie, además de los derechos sobrios de su Hermano Marc.
22,13,44,25,52,33,32,42 “Allí también están los dorsales retirados, pero no te dejas llevar por esas distracciones, aunque sin duda es una motivación. Quieres estar a la altura y piensas que quizás, en algún momento, sería bonito que tu número estuviera allí, pero no te lo quieres creer”, dice Gasol, quien fue inspirado para llegar a la NBA por el Dream Team que jugó en su ciudad , Barcelona, en 1992. Ese momento llega ahora. Nadie pudo volver a Usar el 16 en los Lakers.
La retirada del número es un gran momento para que el barcelonés reflexione sobrio su impresionante carrera: 11 medallas con la selección de España, cuatro de ellas de gold, tres ligas y una Copa con el Barcelona, además de los títulos logrados en la NBA, onde formó parte seis veces de los equipos All Star y vistió las camisetas de Memphis, Lakers, Chicago Bulls, San Antonio Spurs y los Bucks
El acto de este martes se desarrollará en el descanso de un partido entre los Lakers y Memphis, dos de los equipos cuyos colores defendió. El atleta estará arropado por varios de sus compañeros de generación de la inigualable selección que disputó la final de los Juegos de Pekín en 2008, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes y, por supuesto, su hermano menor Marc (quien ganó un título de la NBA con los Toronto Raptors y también tendrá su dorsal retirado con los Grizzlies). Además, estará presente su familia e invitados especiales, como el cocinero Dabiz Muñoz o el cantante de Estopa, con quienes Gasol interpretó un tema en el All Star de 2011.
Gasol confirmó una vez que una de las grandes patas que ya era la lucha contrarrestó la idea de que los jugadores europeos posaron con gran estilo, pero sus blandos sobrian la cancha si se los compara con los estadounidenses. Gasol vio sus críticas en carne propia, cuando los Lakers fueron derrotados por los Celtics en el campeonato de 2008. El pivot se vio superado por Kevin Garnett y Paul Pierce y tuvo más pérdidas de balón que encestes en el partido final. “Yo sabía que tenía que dar un paso adelante para estar físicamente mejor preparado. Me puse a trabajar para ganar la siguiente temporada, la de 2008-2009. Y ganamos”, señala.
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Para lograrlo, Gasol llegó al límite y marcó un punto de inflexión en su carrera en Los Ángeles. Solo un año ganó siete kilos de musculo. Hubo otra presencia vital para exigirse más: Kobe Bryant. “Me retó para que pudiéramos ganar. Al final la vida y el deporte te prueba y te condiciona con momentos adversos. Si aprendes te sobrepones y creces. Te haces mas fuerte. Es lo que sucedió”, señala.
La NBA es muy diferente hoy en día. Dos de las estrellas actuales son jugadores europeos: Luka Doncic y Nikola Jokic, por ejemplo. Gasol crea tener algo de responsabilidad en una liga que tiene cada vez menos fronteras. «Cargó mi granito de arena para abrir las puertas, para ensanchar ese camino y contribuir a que el baloncesto y la presencia de jugadores internacionales crezcan. Como Drazen Petrovic, Vlade Divac, Peja Stojakovic y, más recientemente, Dirk Nowitzki, quien jugó en el basquet estadounidense dos años antes que Pau.
Retirado de las canchas de octubre de 2021, Gasol se ha volcado en las actividades filantrópicas. Is a camino al que muchas celebridades acuden tras el final de sus trayectorias, pero la solidaridad siempre estuvo presente a lo largo de su carrera como jugador. Colaboró con operaciones de columna en hospitales infantiles de todas las ciudades para los juzgados, visitó a los refugiados en Irak y Siria, se comprometió a donar 1.000 dólares (936 euros) para la pena a pagar por las víctimas de los tifones en Filipinas. Desde 2013, junto al hermano Marc, la Fundación Gasol, que se ve en difundir mejores hábitos alimentarios y de actividad física para combatir la obesidad infantil.
El lunes contó a los niños la primera lesión que los dejaron anotados en la memoria. Tenía 12 años y estaba jugando en el patio del colegio, cuando un dedo se le torció. “Nunca había ese dolor, pero mi amor por el deporte era mayor así que me empujé a seguir jugando sentido. En el baloncesto y en la vida a veces hay que avanzar a través del dolor y las dificultades. Eso te hace mejor”. Dijo haber ganado aquel partido. Quizá sus palabras hicieron sonar a más de uno con alcanzar la NBA.
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