Los dos hombres armados estaban en una misión. Fue para robar el Suzuki Vitara gris de Widlore Mérancourt, o para secuestrarlo, o para hacer ambas cosas. Mientras lo conducían por la capital haitiana con un arma clavada en el costado, lo amenazaron con preguntas: ¿Quién es el dueño del auto? ¿Quién es el nombre en la lista? ¿Qué haces en la vida?