La retrospectiva que se presentará en abril en el Museo de Bellas Artes se acompaña de exposiciones que cuentan con obra del artista en el MoMA y en la Tate.
Junto con la exposición prevista para abril en el Museo Nacional de Bellas Artes, la obra del maestro León Ferrari multiplicará a lo largo de 2023 por el mundo.
En abril, finalmente llegará al Pabellón de exposiciones temporales del Museo Nacional de Bellas Artes “León Ferrari.
La exposición, con la curaduría de Cecilia Rabossi y Andrés Duprat, reflexiona y problematiza los temas y preocupaciones presentes a lo largo de la producción artistica de Ferrari, a través de una selección de objetos, dibujos, fotos, videos, esculturas y cerámicas.
Esta muestra se presenta en diálogo con «Augusto Ferrari en la colección de Bellas Artes», estrenoa exposición que el museo dedica al artista y arquitecto nacido en Italia, en la que podrá verter dos series de fotografías donadas por sus hijos, León y Susana Ferrari, en 2004.
«León Ferrari. Recurrencias», exhibición que apareció hasta junio en el museo, estará compuesta por objetos, dibujos, fotocopias, videos, esculturas y cerámicas, bosquejados entre las décadas de los 60 y 70, y luego revisitados en diferentes momentos de su carrera hasta el final de sus días. Abordó, ha sabido, la inquietud y visión crítica del artista.
«Cristo ha venido a traernos la paz»lee en una de las 30 ilustraciones expuestas en el museo permanente del museo Tate Modern en Londres, extractos de periódicos y revistas que Ferrari recortaba, a veces añadía sus propios dibujos o collages, y los fotocopiaba para llamar la atención sober los crímenes de Estado y la censura.
Imágenes religiosas, fotografías de la Escuela de Mecánica de la Armada, otros jerarcas militares, registros de diarios que aluden a los desaparecidos, representaciones del infierno en la historia del arte: todo esto es seguido por las obras de Ferrari exhibidas por la Tate, «un artista que ocupó un lugar central en los debates sobre arte y política en América Latina», según consta en la web del museo londinense.
«El arte no es belleza ni novedad, el arte es eficacia y perturbación», escribió Ferrari, que dedicó su trabajo a criticar al gobierno de facto argentino y la Iglesia Católica por sus abusos contra los derechos humanos. En 1976, debió exiliarse en Brasil junto con su familia pero su hijo Ariel fue uno de los muchos desaparecidos.
Según señalan desde la Tate, los métodos Ferrari «incluían la fotocopia, la heliografía (uno de los primeros métodos de impresión fotográfica) e Internet»como sucedió en la sala expositiva y la polémica por sus imágenes religiosas destacadas que en 2004, el papa Francisco -sentencia Arzobispo de Buenos Aires- llamó a su arte de la blasfemia.
En tanto, en Nueva York acaba de abrir sus puertas»Abstracción caligráfica»una exposición en el Museo de Arte Moderno (MoMA) que explorar posibilidades expresivas de la escritura a mano en el arte abstracto de las décadas de 1950 y 1960, a través de obras de numerosos artistas, entre ellos los argentinos León Ferrari y Sarah Grilo.
Titulo original «Abstracción caligráfica», el museo que se puede visitar en la sala 404 del cuarto piso del edificio, reúne artistas provenientes de todo el mundo que recurrieron a la caligrafía en tiempos de dictadura militar, obras que van desde motivos decorativos formados por palabras y textos hasta letras reorganizadas o ilegibles.
Finalmente, una multa de 2022 el correo argentino, con la colaboración de Centro Cultural Kirchner, lanzo dos sellos postales en homenaje a León Ferrari, ser un artista que dedicó su vida a denunciar a través de su obra los daños y las consecuencias de la religión, las dictaduras, la guerra y la intolerancia.

