Como antesala a 8M, Día de la Mujer, o tal vez por pura casualidad, la ensayista estadounidense de 61 años Rebeca Solnit, que con una veintena de libros sobre feminismos renegará del encasillamiento como escritora «feminista», participó este lunes desde su casa de San Francisco, en Estados Unidos, de una rueda de presa de poco más de una hora con medios hispanohablantes en que estuvo Cultura Clarínocasión planteada por la presentación de su último libro, uno de los nuevos editores del mes en Argentina, ¿De quién es esta historia?de la editorial Lumen, una reflexión sobre el #MeToo y el estado actual del feminismo.
En 2008, con su artículo Los hombres me explican cosaseditado por primera vez en el país por el sello Fiordo, Soledad Contribuyó al mayor uso y propagación del neologismo «mansplaining» (in English es algo así como «machoexplicación»), esto eso, el hombre que les explica o les da consejos de form condescendente a las mujeres y cómo las posturas de ellas son invisivilizadas.
El disparador había sido un señor que desatendía sus comentarios y le había recomendado a Solnit leer un libro… ¡que ella misma había escrito! El ensayo se convierte en un best-seller. The New York Times en 2010 seleccionó la expresión como una de las palabras del año y cuatro años después del diccionario de Oxford y la incluyó en su versión online.
Años más tarde, luchas feministas mediante, un lunes al mediodía, es María Fasce, editora argentina radicada en España y directora de los sellos Lumen, Alfaguara y Reservoir, la que recuerda esa y otras anécdotas –como la vez que a una joven Rebecca que trabajó de moza le tocaron la cola y no supo que hacer, mientras que hoy el acosador puede ir preso– para preguntarle a Soledad cómo ha cambiado la sociedad y qué otro recuerdo le gustaría ver de alguna manera «revertido» de su carga anterior.
«Las anécdotas me sirven para hablar de algo más amplio, me ayudan como disparador. El otro día miraba un film sobre unos hombres bolivianos que usaban tranquilizantes de animaux en mujeres para violarlas. Tuve que interrumpir el visionado para asistir a un hombre al que habían robado, una víctima de la violencia. Sentí una suerte de coordinación entre ficción y realidad. Me di cuenta en ese momento que gran parte de mi obra ha orbitado alrededor de la violencia, de distintas violencias, a lo largo de los años. Soy plenamente consciente de que el mundo ha cambiado para mejorar en muchos países pero queda aún mucho por hacer”.
«Estoy encasillada en el feminismo y eso me trae algunos problemas»asegura, «la crítica me retó por escribir un libro sobre un hombre feminista no perfecto (por rosas de orwellun perfil naturalista del autor de 1984), pero no hay nadie que lo sea. El encasillamiento y cómo salirse de el siempre ha sido uno de mis intereses”.
Y amplió: “Me parece problemático que los ejemplos de heroísmo, sobre cómo se cambia el mundo, se centre en individuos.
«Uno de los efectos de la era de la tecnología es el aislamiento, la gente no pasa mucho tiempo en grupo», lo que redunda en cambios en las luchas. Solnit retoma el lema «Pan y rosas», que además de nombrar un poema de James Oppenheim se convirtió en registro político asociado a una tienda de ropa textil en 1912 en Massachusetts, que pedía tanto por mejores salarios como por condiciones de trabajo dignas.
“Queremos las dos. Luchamos por el pan y por las roses es un eslogan para explicar nuestros elementos pero introspectivos, el pan, la ropa, el salario, sí, pero también necesitamos la belleza, el placer, la alegría, cosas subjetivas y variables, necesitamos naturaleza, cultura . Yes es también una pregunta sobre la narrativa, sobre qué necesitamos contar”.
Consultada sobre la tendencia a reescribir libros para adaptarlos al presente, como el caso de Roald Dahl, Solnit señala: «Así como hay películas que no podemos ver de la misma manera que antes, también pasa con los libros. Vemos ahora que era o sexistas o racistas u homofóbicos, que encarnaban visiones que no nos parecen aceptables. No hace falta reescribirlos. medida que el mundo cambia y cambian nuestros valores cambia lo que percibimos de antes. Necesitamos quedarnos con los libros de antes».
«En el mundo angloparlante –cuenta– se reescriben libros famosos desde otra perspectiva: como El mago de Oz desde el punto de vista de la bruja. O la guerra de Troya desde la visión de las mujeres. No creo que reescribirlas para adaptarlas a la sensibilidad real sea lo adecuado. No es necesario hacer que los clásicos hablen de nuestra época porque habrá nuevos relatos”.
“¿Cómo se combate el olvido?”, la preguntan y ella responde que falta mucho trabajo en las relaciones intergeneracionales. «Si los de 20 se juntan con los de 80 verán lo que ha cambiado el mundo. Tengo 61 ans. Me encuentro que la gente que ha vivido la historia no recuerda lo distinto que era el mundo antes. free la primavera silenciosa por Rachel Carson, donde se habla de los efectos de los pesticidas en la naturaleza, y tengo la misma edad que el feminismo de segunda ola. Soy como una tortuga en una fiesta de moscas, soy lenta”.
“Del pasado –agregado– podemos aprender. El mundo cambia de forma complejas y sorprendentes, cosas que parecen insignificantes. El año 2023 era inimaginable en 1973. el futuro es inimaginable. Vale la pena hacer lo mayor que esté en nuestras manos. El clima es un tema urgente”.
«Créo que la solidaridad es luchar por uno mismo, por otros iguales a nosotros y otros que no. El poder de la literatura o el cine es permitirnos acceder a la vida de personas que no son como nosotros. Por no empathy, por no ver la otra humanidad en personas Cuando los blancos del sur de Estados Unidos se sacaban fotos en los linchamientos de personas negras eso es haber asesinado su capacidad de empatía.
en cualquiera que sea un las religiones como herramienta para oprimir a las mujeres, Solnit considere que en efecto pueden ser opresivas, pero sorprende al manifestar también que «la religión puede ser liberadora»: «Conozco rabinas mujeres muy poderosas, estamos viendo el feminismo en el judaísmo, hay jesuitas progresistas y otros que no. mujeres».
«Algunos líderes judíos en Estados Unidos explican que el tema del aborto es manipulado por mandatos cristianos y que por lo tanto es ilegal. La separación entre religión y estatus es importante. Tengo la ciudadanía irlandesa y me fascina ver cómo se forzó el aborto y el matrimonio igualitario en un país tan católico.
sobrio cómo resistir un régimen autoritario, la autora esboza que “hay que defender en nuestro interior nuestra capacidad de recuerdo. Lo que pasa en sectas la gente permite que la realidad dicte. Hay que juzgar por nosotros mismos, mantener vivos los recuerdos. Las autoridades quieren controlar no solo la economía, el ejército, sino también la ciencia, los hechos, la verdad, lo que se puede decir y quién tiene derecho a decirlo. Valdimir Putin, po caso, siempre ha sido transparente en su aspiración de convertir a Stalin en un capitalista. Pero es inmortal y es posible resistirse”.
“Las enseñanzas que dejaron la resistencia en Bolivia, en México, en Argentina y en Chile son muy importantes.
«La cultura cancelación es un mecenas de la derecha que considera que nadie tiene derecho a ponerse en contra de sus argumentos. Entonces, a diario enfrentamos situaciones bizarras: hombres blancos y ricos que escriben en el New York Times y quejan de que se los critica o no se los deja opinar, cuando en realidad su relato es el dominante des de hace siglos”, arremete Solnit y llama a la reflexion sobre el uso de esa expresión.
Y cierra: «La cultura de la cancelación nos idiotiza y oculta lo que en verdad está pasando. Propongo que el concepto se lo quede la derecha. Los conservadores siguen teniendo el mayor espacio en los medios de comunicación y en la sociedad. Bueno, que se llama un poco de una vez. Que su voz deje de ser la única y la más escuchada. No le hará mal a nadie”.
Solnit Básico
- Nacido en 1961 en Bridgeport (Connecticut). Es escritora, historiadora y autora de veinte libros sobre feminismo, la historia de la cultura occidental y los indígenas de Estados Unidos, el poder popular, los cambios sociales y los movimientos de insurrección, y la esperanza y los desastres naturales, entre otros temas.
- Sus obras la han hecho merecedora de la beca Guggenheim, el Premio del Círculo Nacional de Críticos del Libro y el Premio Literario Lannan. En España se han publicado Los hombres me explican cosassu gran éxito de público y crítica; Espíritu de aventura. Una historia de caminar, Esperanza en la oscuridad, Una sobre guía el arte de perderse, Un paraíso en el infierno allá La madre de todas las preguntas.
- Estafa Recuerdos de mi inexistenciaelegido por la revista Time como uno de los mjores libros de 2020, Lumen commenzó la publicación de su obra, que continuó con cenicienta liberada (2021), rosas de orwell (2022) y, ahora, con ¿De quién es esta historia? (2023).
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