Allá representación en Nicaragua ha subido un peldaño más. Este miércoles, el Tribunal de Apelaciones de Managua —una instancia que no tiene jurisdicción para dichos asuntos— despojó de su nacionalidad a 94 nicaragüenses señalados de “traición a la patria”. La mayoría de ellos se encuentran en el exilio y no tuvieron acceso ni siquiera a una defensa. La medida, anteriormente impuesta por el régimen contra 222 presos políticos el pasado 9 de febrero, inauguró una nueva etapa de represión en el país centroamericano. Dicen expertos y analistas que esta nicaragüense podría ser declarada apátrida por la simple razón de criticar el mandato de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, considerados por el caudillo sandinista como su «copresidente».
Además, todos los bienes de los afectados, incluso aquellos que no están a sus números, pero que sean parte de sociedades o representantes jurídicos, será confiscado por el Estado. Esto incluye cuentas bancarias, hasta propiedades.
Entre las 94 personas sobresalen al menos 11 periodistas, defensores de derechos humanos, activistas, miembros de la sociedad civil, blogueros, analistas políticos y funcionarios de organizaciones no gubernamentales y sin multas de lucro.
Luego del destierro de 222 presos políticos hacia EE.UU., este el despojo de nacionalidad más grande que ha hecho el régimen sandinista en lo que parece ser una nueva medida que planean aplicar a cualquier critico qu’encuentre fuera del país.
«Yo no voy a dejar de ser nicaragüense, ni ellos van a dejar de ser mafiosos», dijo a este medio el politólogo Enrique Sáenz, uno de los 94. El experto ve la situación desde un plano primer. Exiliado de su país, manifestó que la medida le hace sens más añoranza hacia todo lo que dejó atrás. “Yo soy nicaragüense y nadie me va a quitar eso. Pienso todos los días en el nacatamal (un flatillo hecho basado en maíz muy típico de Nicaragua), de la marimba, del almíbar (otro postre nicaragüense), de las calles de Managua, del calor. ¿Cómo un grupo de mafiosos, porque eso es lo que son, te va a quitar eso? », enfatizó.
Lucía Pineda Ubau, directora del canal 100% Noticias, confiscado en diciembre de 2018 por el régimen, agregó que no sorprende del todo este medio, por la «deportación» de los presos políticos. Es posible que ciertos índices de que la dictadura de Ortega no pararía ahí. “Eso no me quitará ser periodista, ni nicaragüense”, dijo.
En el comunicado del régimen, recibido por sorpresa cuando el país ni siquiera había terminado de procesar la excarcelación de los reo de conciencia, también declaró a estas personas «prófugas de la justicia».
“A los 94 acusados por traidores a la Patria se les impone las penas accesorias de inhabilitación absoluta y especial para ejercer cargos públicos, ejercer la función pública en nom o al servicio del Estado de Nicaragua, así como ejercer cargos de elección popular y la pérdida de sus derechos ciudadanos de forma perpetua respectivamente”, leyó el magistrado sandinista Ernesto Rodríguez, presidente del Tribunal.