El empresario del sector tecnológico ha encabezado una propuesta de 97.400 millones de dólares para comprar la entidad sin fines de lucro que gestiona una reconocida firma de inteligencia artificial, famosa por crear un modelo de lenguaje muy popular. Esta oferta ha exacerbado la rivalidad entre el empresario y el director ejecutivo de la compañía de inteligencia artificial, quienes fundaron la entidad en 2015. El empresario dejó la junta directiva en 2018 a raíz de desacuerdos sobre el rumbo de la empresa.
La propuesta fue entregada al consejo directivo de la organización sin ánimo de lucro que dirige la empresa de IA. El empresario ha manifestado su intención de que la organización vuelva a enfocarse en desarrollar inteligencia artificial segura y con acceso abierto. La oferta está respaldada por la empresa de inteligencia artificial del empresario, junto a un grupo de inversores, que incluye capitalistas de riesgo y personalidades destacadas del sector tecnológico.
El director ejecutivo de la compañía de IA reaccionó de inmediato a la oferta, declinándola con un «No, gracias» en la red social que pertenece al empresario. Además, de manera humorística, planteó la idea de comprar dicha red social por 9.740 millones de dólares. Esta interacción destaca las continuas tensiones entre estos dos líderes del ámbito tecnológico.
El director ejecutivo de la empresa de IA respondió rápidamente a la oferta, rechazándola con un «No, gracias» en la plataforma de redes sociales propiedad del empresario. Además, en tono jocoso, sugirió la posibilidad de adquirir dicha plataforma por 9.740 millones de dólares. Esta interacción subraya las tensiones persistentes entre ambos líderes tecnológicos.
En 2024, el empresario interpuso una demanda contra la entidad de IA, alegando que la transformación hacia una entidad con fines de lucro contravenía su misión original. Esta demanda tenía como objetivo prevenir el cambio de la organización y preservar su orientación hacia el beneficio público. La batalla legal sigue activa, y un juez federal debe determinar si la conversión planteada es legalmente válida.
La propuesta de compra surge en un momento en el que la compañía de IA evalúa cambiar a un modelo con fines de lucro para captar importantes inversiones. La empresa ha estado negociando para obtener hasta 40.000 millones de dólares, con una valoración aproximada de 340.000 millones de dólares. Además, ha comunicado sus planes para un ambicioso proyecto de infraestructura de inteligencia artificial valorado en 500.000 millones de dólares, en cooperación con otras compañías tecnológicas y con el apoyo gubernamental.
El empresario ha manifestado críticas hacia estas iniciativas, afirmando que la organización está dejando de lado sus principios originales. Ha expresado su inquietud de que la empresa de IA, junto con otras grandes corporaciones tecnológicas, busque controlar el desarrollo de la inteligencia artificial, lo que podría tener consecuencias perjudiciales para la competencia y la innovación en la industria.
El empresario ha sido crítico con estos movimientos, argumentando que la organización se está alejando de sus principios fundacionales. Ha expresado su preocupación de que la empresa de IA, en colaboración con otras grandes corporaciones tecnológicas, esté buscando dominar el desarrollo de la inteligencia artificial, lo que podría tener implicaciones negativas para la competencia y la innovación en el sector.
La oferta de adquisición también tiene implicaciones políticas, ya que tanto el empresario como el director ejecutivo de la empresa de IA han asumido roles destacados en la administración del presidente actual. El empresario ha sido designado para liderar esfuerzos para reducir el gasto federal y la burocracia, mientras que el director ejecutivo de la empresa de IA ha estado involucrado en iniciativas gubernamentales relacionadas con la inteligencia artificial. Estas dinámicas añaden una capa adicional de complejidad a la disputa en curso.