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Beatriz Moreiro propone un arte que cuece la naturaleza

Beatriz Moreiro propone un arte que cuece la naturaleza

«El arte es una herramienta más y, a su vez, fundamental para cuidar nuestra Tierra, nuestra casa y toda especie qu’conviva con nosotros». Lo dice Beatriz Moreirocuya trayectoria constituye un testimonio coherente, sensible y comprometido con la relación que se puede establecer entre el arte y la naturaleza.

Nacida en Buenos Aires, en 1953, multa de los años 70, el artista decidió mudarse para siempre al Chaco estableciéndose, desde hace poco más de una década, al lado de una reserva en el monte.

Allí donde capta lo «invisible para hacerlo visible», además de sus propias palabras: los Animaux, sus sonidos, plantas, flores, hongos, incendios, desmonte, para señalar lo que todos podemos ver pero que, con frecuencia, se elige pasar por alto e, incluso, destruir.

La artista Beatriz Moreiro vive en una reserva en el monte Chaqueño.  gentileza


La artista Beatriz Moreiro vive en una reserva en el monte Chaqueño. gentileza

La exposición actual

Cuando la tierra se duermaen el Museo Provincial de Bellas Artes «René Brusau» de Resistencia, Chaco, ofrece más de 40 trabajos de los últimos ocho años entre esculturas, dibujos, videos, instalaciones, grabadosen una extensión de la institución.

No sólo la mirada se activa ante la presencia del conjunto, sino también la audición y el olfato, a través de bandas sonoras que reproducen el sonido del ecosistema del monte y aromas de especias (menta, canela, boldo) que su fruto de la tierra.

“El trabajo de Beatriz Moreiro surge de la observación meticulosa de un universo que es, al mismo tiempo, un reservorio inagotable de vida y un escenario de conflictos”, escribe el comisario de la muestra, Rodrigo Alonso.

No sólo la mirada se activa ante la presencia del conjunto, sino también la audición y el olfato.  gentileza


No sólo la mirada se activa ante la presencia del conjunto, sino también la audición y el olfato. gentileza

Y grega: «El señalamiento de un terreno todavía pródigo y de las especies que se abren paso sobre él a pesar de los obstáculos, embodied una potent vision de una naturaleza que resiste a loser protagonismo ante la avanzada de las civilizaciones hipertecnológicas contemporáneas».

Caminamos en la sala entre Bitácoras (número que el artista asignó a aglomerados de hojas con sonido) con hongos en acero inoxidable y grabados sobre madera del desmonte; notables dibujos en blanco y negro de flores emergiendo o adentrándose en oscuras profundidades; elegantes caraguatás también en acero inoxidable; imágenes en video de un fragmento de flora ofreciendo su poesía natural; y una impactante videoinstalación de truncos quemados con hongos sobre ellos, entre los cuales surgen un haz de luz azul representando la espada del arcángel San Miguel como símbolo de protección y fortaleza.

Grabadora y dibujante, en 2014, Moreiro obtuvo el Gran Premio de Honor de Grabado en la 103° edición del Salón Nacional de Artes Visuales para su obra campo quemado, entre muchos otros galardones en el país y en el exterior. Participó en múltiples exposiciones individuales y colectivas.

En 2014, Moreiro obtuvo el Gran Premio de Honor de Grabado en la 103° edición del Salón Nacional de Artes Visuales por su obra Campo Quemado.  gentileza


En 2014, Moreiro obtuvo el Gran Premio de Honor de Grabado en la 103° edición del Salón Nacional de Artes Visuales por su obra Campo Quemado. gentileza

Su trabajo se encuentra en las colecciones de la Academia Nacional de Bellas Artes (Argentina); en el Museo de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe); en el Museo René Brusau (Chaco), en la Fundación CIEC de Galicia; en el Instituto Cultural Cabañas de Guadalajara, entre otros. En diálogo con Clarín, la artista habló de su trabajo.

–¿Cuándo y de qué manera surgió su vínculo especial con la naturaleza?

–Mi primera infancia transcurrió entre la casa de Martínez rodeada de quintas de flores y los veranos en el campo de mis abuelos paternos en Entre Ríos.

Nuestros juegos, en los veranos litoraleños, con mi hermano Ricardo, eran en y con la naturaleza. Ir al arroyo ya una pequeña laguna, ver tortugas, nutrias, recorrer el campo buscando nidos de teros, someterse a los olivos para ver los huevos y el nacimiento de los pichones.

"Nuestros juegos, en los veranos litoraleños, con mi hermano Ricardo, eran en y con la naturaleza", Cuenta Moreiro.  gentileza


«Nuestros juegos, en los veranos litoraleños, con mi hermano Ricardo, eran en y con la naturaleza», cuenta Moreiro. gentileza

–¿Qué cambios produjo en su obra ir a vivir al Chaco y luego al monte?

–A los 24 años, mi padre nos pedirá comme comme por un tiempo al Chaco, lugar ya conocido por mí, donde podría desarrollar mi carrera artística con la temática que me interesaba. árboles, avisperos, libélulas, frutos del mamón, bichos canastos; todo lo que queria hacer aparecer en mi casa.

Por el 2000 viajaba mucho a Misiones y esa etapa despertó nuevas surgiendo los escarabajos tapizando pisos y paredes –serie Corazas- llevados al grabado. Fue luego ver las inmensas arquitecturas de los tacurúes emergiendo de la tierra.

Pero hasta aquí nada había sido tan movilizador como decidir venir a vivir al monte, en 2008, muy cerca del grandioso río Paraná y frente tiene un estero de 17 hectáreas. Aquí sí pude ver la magnitud de lo que debía mostrar, lo vivía.

Dibujé una veintena de nidos vacíos, sintiendo que en cada trazo era como el propio pájaro construyéndolo. En tanto, en los alrededores había desmontes, quemas, más allá de la reserva. Collected lo que quedó destruido y armaba envueltos en alambre de acero duradero para preservar lo que existió.

–Bichos canasto, escarabajos, tucurúes, avisperos, flores, campos quemados, hongos, fardos, a través del dibujo, el grabado, la escultura, la instalación, el video. ¿Qué les enseña a todos ellos? ¿Cómo es el proceso de llegar a la obra artistica?

–Me enseñaron que el mensaje era mostrarlos, hacerlos visibles para que otros tomen conciencia. Las quemas de campos serán constantes y alarmantes. Las variedades de hongos más extraños están invadiendo mi jardín.

Pregunté que yo estaban mostrando y comencé a investigar sobre ellos. Los hongos son el Quinto Reino, los primeros habitantes del planeta Tierra, que generan oxigeno allowieron la vida y serán los últimos, est que alimentarán de los desechos para generar nueva vida. Surgieron primero pequeños dibujos, luego muy grandes, pero habían que mostrarlos también en objetos en acero.

Durante la pandemia, por ejemplo, centenares de flores rodeaban mi casa, esplendorosas de noche para morir a la mañana siguiente y resurgir al otro día como si se causaran las mismas, pero eran otras. De ellas hicieron el libro de artista Flores en la Noche.

Forma

Cuando la tierra se duerma
Ola: Museo Provincial de Bellas Artes «René Brusau», Marcelo T. de Alvear 90, Resistencia, Chaco.
Cuando: de lunas a viernes de 9 a 12 y de 17 a 20. Hasta el 7 de abril.
Entrada : gratis.

computadora

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Por Alejandro Salas

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