Se retiró como el mejor mariscal de campo de todos los tiempos, pero no tenga dudas de que Tom Brady sigue siendo un jugador importante. Solo que esta vez, es un papel detrás de escena pero potencialmente protagónico en todo el drama fuera de la cancha que rodea a los Miami Dolphins, al asediado propietario Stephen Ross y al sucesor designado de la franquicia, Bruce Beal.