“Es una medida que nos afecta de lleno. Y no solo esa propuesta de Irlanda, porque también lo hará Reino Unido y el resto de países”. El que habla es un armador veterano de Gran Sol que opera un arrastrero. Y lo que «afecta», como deja claro, es la propuesta del Gobierno irlandés para establecer dos nuevas áreas marinas protegidas que, con el Plan de Acción lanzado el pasado mes por la Comisión Europea, quedarán vedadas para el pesca para detener. El país aspira a comentar los espacios protegidos en el mar dentro de su zona económica exclusiva para adecuarse al ritmo de otros Estados miembros, como España, y de la agenda internacional marcada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica. Así, ha establecido dos áreas que ocuparon un total de 30.000 kilómetros de cuadrados y que se divide entre el norte y el sur del histórico caladero, impactando de lleno al banco de Porcupine y los canyons del sur, donde ayer mismo se encontraron faenando varios pesqueros.
El pasado 9 de octubre Bruselas estableció, sin haber analizado el impacto socioeconómico, 87 zonas vedadas a la pesca de fondo en aguas de España, Portugal, Francia e Irlanda. Poco más de cuatro meses después, el propio comisario europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, presentó el mencionado Plan de Acción, cuya hoja de ruta fija el cierre a la pesca de arrastre en las áreas marinas protegidas, que ocuparán el 30% de las aguas de cada Estado miembro en 2030.
Los planes de la Comisión respecto a esto último se darán a conocer con la publicación de la Estrategia de Biodiversidad (adelantado por Faro de Vigo, del grupo Prensa Ibérica, en 2020), en línea con la tendencia marcada por las Naciones Unidas. Por ello, algunos países se pusieron las pilas para amentar la protección de sus estanques, en especial aquellas zonas identificadas como sensibles a las especies o los hábitats que se encuentran en ellos.
Este el caso de Irlanda, que antes de la celebración de la última Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad (COP15, en Canadá) celebrada el pasado diciembre pusobre la mesa su intención de designar estas dos áreas. Lo hizo el Departamento de Vivienda, Gobierno Local y Patrimonio, dando tres meses para presentar alegaciones contra la medida, cuyo plazo expiró el 17 de febrero, días antes de la presentación del Plan de Acción comunitaria.
«Partíamos de una base baja del 2.3% de protección marina en 2020, pero desde que soy ministro hemos triplicado con creces el tamaño global de las zonas protegidas en el mar hasta el 8.3%», anunció el entonces ministro del área, Malcolm Noonan, que apunta que llegarían al 10% a mediados de este año.
Así, el Gobierno irlandés seleccionó grandes áreas marinas, que cubrían una superficie de aproximadamente 3 millones de hectáreas, para la conservación del hábitat de los arrecifes de aguas profundas que, según explicó la ministra, “sustenta una amplia gama de especies marinasEsta área surge tras un análisis de los fondos realizado en 2019 por parte del país con su oceanográfico ‘Celtic Explorer’ y un ROV que realizó 50 inmersiones.
De esta forma, Irlanda establece dos Zonas Especiales de Conservación (ZEC), un tipo de espacio a proteger que se integra en la Red Natura 2000, iniciativa enmarcada dentro de la Directiva Hábitats de la Unión Europea. Y, como se mudó en su última visita en Vigo a la directora general de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare) de la UE, Charlina Vitcheva, en relación con el Plan de Acción, Bruselas no puede “defender que vamos a proteger los fondos marinos y al mismo tiempo permitir el arrastre». Las áreas integradas en la Red Natura 2000 serán las primeras que se veten a la pesca de fondo. En concreto, al arrastre.
Los espacios se integran en la Red Natura 2000, que también será vedada a la pesca
Además, en el interior de la parte trasera se encuentran amplias zonas de las 87 zonas establecidas por Bruselas para la protección de los ecosistemas marinos vulnerables (VME, en inglés), que supuso el veto de la pesca de fondo, ascendió sobre todo al palangre.
Medidas
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A esta medida del Gobierno irlandés se une también al Proyecto de Ley de Áreas Marinas Protegidas, aprobado el pasado diciembre. El texto tiene por objeto “crear un marco moderno para diseñar y gestionar eficazmente” zones esas, con la idea de contribuir a “hacer frente a la actual crisis climática y de biodiversidad”. “La elaboración del proyecto de ley se ha basado en un informe exhaustivo de un grupo de expertos sobre las áreas marinas protegidas publicado en 2021 y en los resultados de las consultas y la participación ciudadana y de las partes interesadas”, explicó.
In mayores, el Ejecutivo también avanza en los trabajos de selección de una serie de zonas de especial protección para las aves (ZEPA), con arreglo a la Directiva de Aves de la UE.