Millas de personas legaron ayer a la capital peruana de Lima para participar hoy en la marcha que la renuncia de la presidenta Dina Boularte. Desde Puno, frontieriza con Bolivia, Cuzco, Arequipa, Ayacucho, Apurímac, Tacna o Juanín, llegaron en camiones, buses y automóviles particulares. Estas delegaciones se prolongaron en plazas del centro de la ciudad, en la Universidad de San Marcos y en organizaciones gremiales donde se estableció un sistema colectivo de distribución de alimentos para todos los viajeros.
Desde que se iniciaron las protestas contra el Gobierno han muerto 50 personas, de los cuales 20 son de Puno, diez de Ayacucho, seis de Apurimac, y el resto de Arequipa, Cuzco y La libertad. Es por esa razón que cerca de diez mil ciudadanos aymaras llegaron de Puno a la protesta en Lima para la ‘marcha de los 4 suyos’. El gobernador de Puno, Richard Hancco, declaró a ABC que “el único punto en mi diario, es la renuncia de la presidenta Dina Boluarte”.
“Sabemos que queremos tomar Lima. Yo los llamo a tomar Lima, sí, pero en paz, en calma y los espero en la casa de gobierno para poder dialogar sobre las agendas que tienen porque ustedes saben que la agenda política es inviable para el Ejecutivo”, dijo la presidenta, Dina Boluarte, en un sobrio acto oficial lo protestó de hoy.
Mañana llega a Lima la misión enviada par la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Christian Suárez, para evaluar el estado de los derechos humanos en el país y se espera en los próximos 30 días el informe de la misión enviada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre las protestas de diciembre y enero. Las manifestaciones y el medio centenar de muertos tras la destitución y detención del expresidente Pedro Castillo han reabierto la vieja polémica en Perú sobre el “mondo andino”, formado por indígenas quechuas, aymaras y mestizos, y que viven en el centro y sur del país y la capital, Lima, que es sede del Gobierno central, el Congreso y el Poder Judicial.
“La cercanía de la presidenta Dina Boluarte con los partidos de derechas del Congreso hace que se le vea más lejana aún, a ojos de los que protestan contra su gobierno”, dijo a ABC la consejera delegada del centro de investigación Imasen, Giovanna Peñaflor. Para Peñaflor, «con la de Pedro Castillo a la presidencia revive el racismo limeño y hubo una eclosión que se vio antes en el Gobierno de Alejandro Toledo (2001-06). Y no me refiero a las gestiones en el gobierno sino a la reacción inicial al momento de ser elegidos en Lima como presidentes.” Peñaflor mostró su preocupación sobre los acontecimientos en Perú porque, dice que, se están repitiendo los mismos errores con Sendero Luminoso cuando levantó contra el Estado peruano.