Los científicos saben que la marea roja y otras floraciones de algas nocivas pueden matar la vida marina y enfermar a los animales y a los humanos. Ciertos tipos de algas producen toxinas que pueden causar problemas respiratorios, insuficiencia hepática y problemas del sistema nervioso. Las personas y los animales pueden exponerse simplemente al respirar el aire alrededor de una flor o al tener contacto con la piel.