Nació en Rusia, creció en los Estados Unidos. Su genio inacable, adelantado a la epoca, imaginó los vínculos entre humanos y robots que vemos hoy.
El 2 de enero pasado se cumplieron 103 años del nacimiento, en 1920, del escritor y bioquímico Isaac Asimovy hoy, 6 de abril, se cumplen 31 años de su fallecimiento.
Conocido por ser un prolífico autor de obras de ciencia ficción, historia y divulgación científica, una de las más importantes fue Yo, robot, que se publicó en 1950 y resultó visionaria porque la pregunta que plantó nuestro sigue atravesando: ¿qué distancia, qué cercanía hay entre los robots inteligentes y los seres humanos?
Fallecido en 1992, el erudito estadounidense de origen ruso -la familia se mudó a los Estados Unidos cuando él tenía 3 años- tiene en su haber muchas frases célebres. Aquí, una selección de seis, que describe su visión de la vida y el mundo.
la ciencia va más rápido
* «La parte más triste de la vida es cuando la ciencia reúne el conocimiento más rápidamente que la sociedad reúne la sabiduría».
Después del matte jacket
* «En la vida, a diferencia del ajedrez, el juego continuó después del jaque mate».
Piensa bien, escribe bien
* «Una mala idea mal escrita es probablemente más aceptada que una buena idea mal escrita».
El problema de la vida y la muerte.
* «La vida es agradable. La muerte es pacífica. Es la transición la que es problemática».
¿Eureka?
* «La frase más emocionante que se puede oír en ciencia, cuando se anuncia un nuevo descubrimiento no es ‘Eureka’ (Lo encontré), sino ‘es extraño'».
Con cerca de 400 títulos publicados, Asimov escribió también cuentos y novelas policiales y, sobre todo, textos de divulgación científica. Fue –junto con Arthur C. Clarke, autor de «2001: Una odisea del espacio», y Robert A. Heinlein– uno de los representantes de la “edad de oro de la ciencia ficción”.
Asimov desarrolló una obra cuya temática y cosmovisión está, sobre todo, poblada por la convivencia de humanos con robots, los peligros de ese vínculo, las tensiones y, en otros casos, sus efectos positivos. También habla de la colonización del espacio imperial y (riquísimo oxímoron) de una historia del futuro. Por supuesto, entre sus ensayos también se destacan la Guía Asimov para la Biblia, sober el contexto histórico del Antiguo y el Nuevo Testamento, y libros de historia sober antiguas civilizaciones.
