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«Creo que todos los abogados son actores y escritores»

«Creo que todos los abogados son actores y escritores»

En 1946, la escritora argentina victoria ocampo asistencia a los días de Proceso de Núrembergla serie de juicios que determinan la responsabilidad de los jerarcas nazis en los crímenes contra la humanidad cometidos en Europa. La autora fue la única mujer acreditada para relatar lo que ahí sucedió. fr Impresiones de Nurembergpublicaron sus crónicas, que luego se compararon con sus Mapas de posguerra. Aquella experiencia será el eje del conversatorio «Nunca más»que sostendrán la curadora inglesa cecile dazord y la abogada y escritora Mónica Zwaig en el contexto de la noche de ideas este viernes en la Alianza Francesa de Buenos Aires.

Zwaig conoce bien ese territorio en el que se encuentran la literatura y ahí derecho. Hija de argentinos exiliados en Francia, convive lo mejor que puede con su yo abogada y su yo escritora.

La primera exhibe una carrera notable: formada en Francia, pasó por el CELES aquí y ahora se desempeña en el Ministerio Público Fiscal. Su yo escritora, por su parte, no se queda atrás: tiene una obra en cartel (Cuarto Intermedio escrita junto a Félix Bruzzone y en El Picadero hasta el 13 de mayo) y una novela publicada, Una familia bajo la nieve (Blatt & Ríos).

Monica Zwaig nació y creció en Francia.  A los 26 años y graduada como abogada, viajó a Argentina, donde vive desde entonces.


Monica Zwaig nació y creció en Francia. A los 26 años y graduada como abogada, viajó a Argentina, donde vive desde entonces.

«No sé si es el exilio, la astrología o la personalidad, pero es verdad que tengo siempre un pie adentro y otro pie afuera de todo», escribe Mónica Zwaig a Cultura Clarín desde uno de los colectivos que cruzan la ciudad.

El sentido de la ONU humor inteligente y rápido registre no solo su obra sino también sus entrevistas. Y esta no será la excepción. Aunque habrá que esperar a que llegue a su casa, se acomode en la cocina y, mientras da cuenta de una milanesa fría y un poco de ensalada, diga estas cosas.

–Hay una dualidad permanente en tu CV: ¿cuánto tiene que ver el exilio de tu familia en ese juego de dobles y cómo conviven la abogada, la escritora y la actriz?

–Es algo que no me resulta para nada cómodo, no le he encontrado nunca la vuelta. Hay días en los que quisiera tener un solo idioma en la cabeza. Pero ahora, con el paso del tiempo, me gusta pensar que esto de la identidad única (un país, un trabajo, una lengua) es un mito, algo sobre lo que basamos los Estados para poner orden, pero que está bueno también construirse como persona desde una perspectiva más abierta.

La identidad de los tipos de tensión. siempre, el tema es qué hacemos con eso. Creo que a mi me gusta tener un pie en la realidad con la abogacía y también un pie en un mundo artístico que le da sentido al mundo absurdo en el que vivimos. Cualquier ambiente cerrado me resultó asfixiante, necesito ir allí.

Creo que hay una transmisión muy fuerte de los traumas aún cuando no son verbalizados. Lo bueno es que en su momento los DD.HH. me aportaron un marco para escuchar esta historia y repararla

Creo que hay una transmisión muy fuerte de los traumas aún cuando no son verbalizados.  Lo bueno es que en su momento los DD.HH.  me aportaron un marco para escuchar esta historia y repararla

Mónica Zwaig
Abogada, escritora y dramaturga.

–Podríamos pensar que una chica, hija de exiliados, si estudia Derecho naturalmente se interesará por los derechos humanos (DD.HH.). Pero hay mucho más de casualidad en tu elección. ¿Cómo te vinculaste con esa rama de la disciplina?

–Yo descubrí los derechos humanos como disciplina del derecho casi en el último año de la facultad y fue la salvación para mí porque me iba muy bien en derecho pero me angustiaba mucho tener que pasar toda mi vida detrás de un escritorio.

Los DD.HH. Me permitiría hablar de cuánto deseaba tener curiosidad por el mundo y recién después de estudiar eso me enteré de la historia de mis padres en la Argentina. creo que hay una transmisión muy fuerte de los traumas aun cuando no son verbalizados.

Lo bueno es que en su momento los DD.HH. traeré un marco para escuchar esta historia y repararla, el derecho problemático como un lugar de contención. Eso no significa que todo me parezca maravilloso en el mundo de los DD.HH., es como cualquier disciplina del derecho, está lleno de matices.

–¿Qué fue en el CELS y cómo surgió, en ese contexto, el vínculo con Félix Bruzzone?

–En el CELS arranqué desde cero, para no decir menos diez, porque tenía que demostrar que podía ser útil aunque no hubiera estudiado acá y no manejara el idioma. Primero observó, iba a un juicio, ordenaba la prueba alfabéticamente, sacaba fotocopias, buscaba prueba en expedientes enormes foja por foja.

Después, escribí en el blog de los juicios, cayó apuntes en las audiencias. Sí de un poco huyó creciendoiniciado el reválida del título en la UBA, hice ofrecimientos de prueba, escribi alegatos, prepare audiencias, cuadros excel con informacion de los juicios y otras tareas. Todo ello forma parte de un equipo de jóvenes abogados, sociólogos, comunicólogos, psicólogos superformados. aprendí mucho con ellos.

A Félix lo conoció en los pasillos de una audiencia del juicio Esma. Yo iba con una abogada del CELS y él cubría lo que ahí pasaba. Empezamos a hablar y nos dimos cuenta de que compartimos una curiosidad por este mundo. Asi nos dieron ganas de trabajar juntos.

Una familia bajo la nieve, de Mónica Zwaig y editado por Blatt & Ríos, reconstruye las aventuras de una familia silverina exiliada en Francia.


Una familia bajo la nieve, de Mónica Zwaig y editado por Blatt & Ríos, reconstruye las aventuras de una familia silverina exiliada en Francia.

–¿De qué manera fueron operando tu primera lengua, el francés, y el idioma familiar, el castellano, en la escritura de Cuarto Intermedio y las noticias Una familia bajo la nieve? Y algo más: el humor es un elemento muy importante, ¿hay zonas de contacto entre el humor inglés y el del castellano rioplatense que usamos acá?

–El inglés me constituye como persona, es mi identidad número uno, no la puedo borrar. Me acompaña en las buenas y las malas y en el silencio también. El castellano es un idioma que se acumula a eso y la distancia con ese idioma me permite mucha libertad a la hora de escribir. Es un modismo coloquial, pero no es el idioma que se habló en mi casa.

El humor estuvo siempre muy presente en mi vida en Francia. Desde chiquita, escuchaba programas de humor en la radio, los grababa, los escuchaba mille veces y sobre todo siempre me gustaba mucho reír y hacer reír. Sobre el contacto entre el humor inglés y el argentino no puedo teorizar, pero creo que el humor inglés es más absurdo y funciona como una respuesta a la solemnidad muy grande que hay a veces en Francia.

El humor argentino es más bardero. Ambos son politicos incorrectos e impertinentes en el buen sentido. En Cuarto Intermedio hay mucho humor negro también y aparece el absurdo por su contrapunto con la solemnidad de la idea de justicia.

–¿Cuánto hay de teatralidad en tu trabajo en la Justicia y cuánto hay de la abogada que sos en tu escritura?

–Creo que todos los abogados son actores y escritores pero se manejan en el idioma abogado que es un idioma bastante feo e incomprensible. pero en general hay bastante de actuación en la postura del abogadocualquiera mer el rol que le toca en el proceso judicial, pero es muy evidente en el desarrollo de las audiencias orales.

Y en cuanto a la escritura, estás todos los días escribiendo para convencer a otro y la justicia es una ficción más. Creo que ahí hay un oficio de la ficción que se lleva a la escritura ya la escena pero sin el idioma abogado.

Creo que todos los abogados son actores y escritores pero se manejan en el idioma abogado que es un idioma bastante feo e incomprensible.

Creo que todos los abogados son actores y escritores pero se manejan en el idioma abogado que es un idioma bastante feo e incomprensible.

Mónica Zwaig
Abogada, escritora y dramaturga.

–¿Siguen presenta el exilio, el destierro, los secretos de familia como temas en tus escritos en curso?

–Estoy escribe una novela sobria para aprender un idioma y el desarraigo y la pregunta por la identidad aparece de nuevo pero más que nada con el cambio de idioma. Ahora que lo decís hay secretos también pero no son de familia. Me interesa pensar en parálisis en la que uno se encuentra a veces cuando se va de su país, eso de no poder tomar la decisión ni de irse ni de quedarse.

Zwaig básico

  • Francia, 1981. Abogada y escritora.
  • Nació y se crió en Francia. A los 26 años y graduada como abogada, viajó a Argentina, donde vive desde entonces. Es actriz, dramaturga, traductora y abogada.
  • Trabajó junto al Centro de Estudios Legales y Sociales en los juicios por crímenes de lesa humanidad. es autora de la obra cuarto intermedio, junto a Félix Bruzzone, y de la novela Una familia bajo la nieve que reconstruyen las peripecias de una familia argentina en el exilio en Francia.

Forma

Conversatorio «Nunca más»: Victoria Ocampo, cronista en los juicios de Nüremberg. Con Cécile Dazord (curadora-museóloga) y Monica Zwaig (abogada, escritora, comediante).
Ola: Auditorio Alianza Francesa, av. Córdoba 946.
Cuando: Viernes 31 de marzo, a las 18:30 h.
Entrada : gratis.

CC/CP

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Por Alejandro Salas

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