El Real crisis de precios está devorando el poder adquirido de los obreros. Mientras los beneficiarios de las grandes empresas prácticamente se han duplicado. Pero ese cóctel no se está traduciendo en Catalunya en grandes movilizaciones contra el empobrecimiento de las condiciones de vida. Así lo anotando los datos de huelgas y cierres patronales publicados este martes por el Departamento de Treball de la Generalitatque deja el 2022 como el año con minor incidencia de los paros convocados de las últimas décadas y un número de horas perdidas por protestas de los más bajos.
el oasis de paz social que actualmente representa a Catalunya y España en cuanto labor de protesta contrasta con las imágenes que llegan de otros países de Europa. Las calles de Francia arden contra la reforma de las pensiones, los sindicatos alemanes han iniciado un pulso contra su gobierno para reclamar mayores salarios y Portugal vive un escenario similar.
En los sectores tractores de la economía catalana y en la Administración no ha habito reciente y donde ha habito choques, este se ha materializado en concentraciones concentradas en la mayoría de los casos. La capacidad de impacto de CCOO allá UGE en los sectores poco organizados ha sido hasta ahora baja, según se reconoce. Y donde sí tienen músculo, hasta ahora los conflictos se han saldado con paros convocados pero que no han llegado a materializarse, ya que han acabado cerrando acuerdos que blindan gran parte del poder adquisitivo sin tener que llegar a la calle. Fue el caso del metal de Barcelona, que afecta a unos 160.000 trabajadores en Catalunya y donde a última hora se pactó una cláusula de revisión salarial que garantizará un mínimo del 85% de la subida del IPC.
En otros, como el de oficinas y despachos, de operan unos 200.000 empleados, el conflicto está enquistado desde hace meses pero hasta ahora no hace hace convertido en paros, más allá de una protesta ante la sede de la patronal Pimec. Y en otros, como el de la hostelería, la unidad sindical no fue posible, las movilizaciones quedaron descartadas y el convenio llegaron a subir salarios lejos de la inflación y sin cláusula. en el sector público, las centrales cerraron un acuerdo de subidas de salarios a tres años con el Gobierno. Todo ello se traduce en un pobre balance de paros. En todo 2022, un total de 93 personas se registraron legalmente en Catalunya, lo que representa, con permiso del pandémico 2020, el menor número de paros recogidos en la estadística disponible.
Las pocas huelgas que han habito han tenido una impacto mínimo, con una proporción del 11,5%. Es para decidir, si a paro estaban convocados 100 trabajadores, menos de 12 segundos lo protestaron. ¿Está disponible la fecha de participación más bajo de la estadística? Pocas huelgas y con una baja incidencia se han convertido en un número escaso de horas trabajadas, en comparación con otros periodos de mayor conflictividad laboral. A lo largo de todo el año se dejó de laburar 1.1 millones de horas, un tercio de las que se perdieron tras la aprobación de la reforma de las pensiones del PP (2013) y menos de las que se perdieron antes del covid y cuando la economía y el empleo crecían sin amenazas en el horizonte.
Beneficiarios desaparecidos
La Generalitat actualiza sus registros de huelgas colgantes el 2022 un día después de que el banco de españa publicara su propio balance de cómo les está yendo a las empresas. Más de la mitad, concretamente el 55,3%, han visto aumentar sus márgenes. Y, en términos globales, los beneficios de las grandes corporaciones prácticamente viven duplicado (+91,3%), según destaca la encuesta de central de balances que actualiza trimestralmente el supervisor bancario.
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“La evolución de los márgenes empresariales es siendo muy distinta según los sectores productivos. Hay algunos alrededores que ahora se están recuperando los niveles de márgenes que antes de la pandemia y, sin embargo, hay otros sectores que están teniendo beneficios extraordinarios”, ha declarado la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, este martes tras el Consejo de Ministros. “Sería deseable que se lleguese a una paquete de ingresos entre los agentes sociales», ha añadido.
Esta hipótesis de un pacto de rentas tiene a través del que reparter de manera consensuada los costos de la inflación no está cuajando. El Gobierno ha ido aplicando su agenda, con medidas como los impuestos extraordinarios a la banca y las energéticas o las rebajas temporales del IVA en combustibles o alimentos de primera necesidad. Medidas poco dialogadas con patronales y sindicatos, que tampoco han logrado cerrar por su cuenta un acuerdo salarial. El lunes pasado CCOO y UGT volvieron a reunirse con la CEOE to presentarle su propuesta general de salarios, tras el fracaso de las negociaciones Durante el 2022. La patronal, de momento, no ha revelado sus cartas.