Por estos días se puso en duda la realización del evento literario por el aumento del precio de ese insumo para imprimir ejemplares. La Fundación El Libro salió a tranquilizar los ánimos: los stand ya están vendidos en un 95%.
La 47° edición de la Feria Internacional del Libro en Buenos Airesque abre sus puertas el 27 de abril próximo, goza de buena salud y sigue adelante con la definición de su agenda de actividades e invitaciones internacionales.
La Fundación El Libro salió a tranquilizar los ánimos de una queja del presidente de la CAL (Cámara Argentina del Libro) sobrio el aumento de papel que, según su titular Martín Gremmelspacher, terminó afectado la bibliodiversidad, es decir una publicación más diversa de títulos y géneros.
«La Feria del Libro está recontra-vendida, no se va a ver afectada y toda la energía está puesta en que sea tan exitosa como la del año pasado», a Cultura Clarín una fuente inobjetable del Fundación El Libro, organizadora del evento que pretende lucrar con La Rural.
El alerta se endio de las palabrerías de Gremmelspacher a la agencia oficial Télam y de un comunicado de la entidad: “Venimos con falta de papel y desabastecimiento; es un ciclo Hoy aparece papel, pero como hay tanta demanda insatisfecha se acaba y de nuevo estamos dos meses sin papel. Esto es un oligopolio donde dos empresas productoras hacen lo que quieren y acompañan por cuatro o cinco importadores de papel, aumentan por encima de la inflación y llegan hasta un 300% en papel ilustración”.
Según Télam, los aumentos van «por encima de la inflación desde un 150% en el papel obra, ahuesado y ecológico, llegan a un 300% en torno al papel ilustración y atraviesan la producción editorial» de este año. Pero no se informa de dónde surgen los datos de los incrementos.
Algunos editores independientes pusieron el tema en contexto al afirmar que «Esto sucede en todo el mundo, donde hay escasez de papel porque debido a las compras online, muchas papeleras destinados a la producción de envases, aunque en la Argentina agrava por dos empresas fijan un precio más alto que la inflación y además por momentos no venden. Acá había una papelera que antes producía papel y ahora solo Produce cajas». Esto dijo la editora Vanina Colagiovanni, de Gog & Magog.
El editor Matías Reck, de Milena Caserola, dijo que el año pasado el papel aumentó cada 15 días entre un ocho y un 15%. «No paramos de producir porque hacemos muchos títulos y tiradas cortas, entonces siempre hay movimiento de ventas, presentaciones, preventas, ferias».
Y con una mirada más positiva explicó: «Quizá los sellos grandes tienen más lobby con imprentas, con papeleras, tal vez tengan el dinero para hacer compras anticipadas, en efectivo, y hacen compras más grandes. Si hay editorial chicas que pretenden competir con las Grandes con estructuras muy pequeñas, no es el camino, sino tomar decisiones propias, racionales, de forma colectiva”.
Gremmelspacher redobló su apuesta al advertir: «Estamos analizando distintas posturas, una es una denuncia en Defensa de la Competencia debido a que es un oligopolio, está cartelizado el precio, el abastecimiento y tal vez ir en ese camino pueda ser una estrategia como para lograr que este mercado se normaliza». No dijo cuándo ni cómo se haría la denuncia.
Dado el revuelo que causó sus declaraciones en el mundo editorial, el editor salió a aclarar que «la Feria del Libro no peligra, pero sí la bibliodiversidad para ese evento, porque los editores podemos publicar menos libros y si hay menos libros la oferta va a ser menor”. Y respecto de la Feria dijo que «para esta época suele estar vendido el 85% de los espacios para editores en malos años y el 95% en buenos años».
Caso agotado
Pues precisamente las fuentes de la Fundación El Libro nos cuenta que se han vendido el 95% de los stands, lo que permite tener una mirada alentadora respecto del mega evento que reúne tantos escritores y editores en La Rural. ¡Y que no faltarán los libros!
En una comunicación de tono conciliador y optimista, la Fundación expresó que “comenzaron a comercializar los diferentes espacios de la Feria del Libro con un entusiasmo renovador. Nuevos expositores nacionales e internacionales. Además, hay mucha expectativa por el desembarco de la Región Metropolitana de Santiago como Ciudad Invitada de Honor”.
Incluir los días profesionales que anticipan la apertura del evento, la Feria comienza el 25 de abril y continúa hasta el 15 de mayo de este año. La inauguración oficial será el mes 27.
“La Fundación El Libro manifiesta su preocupación por la escasez y el aumento del valor del papel. Por lo tanto, trabaje junto con el editor del sector para conseguir los apoyos necesarios para superar esta limitación. Cabe señalar que el tema del papel es un problema recurrente en la historia económica de nuestro país, que no afectará la vitalidad y pujanza de la Feria 2023”. Y de paso deja claro que el asunto del papel «ha sido presentado en varios discursos inaugurales y lanzamientos de la Feria».
Por ello, la Fundación tendrá definida la agenda de actos culturales e invitados internacionales que llegarán a Buenos Aires para presentarse en la tradicional muestra de libros que atrae la atención de una diversidad de públicos.
computadora

