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«Dicen que soy una compradora, no una coleccionista, yo elijo lo que me emociona»

«Dicen que soy una compradora, no una coleccionista, yo elijo lo que me emociona»

Mariela Ivanier y su Tee de Colección Son leyendas vivas en el ambiente artístico porteño. Abre su casa, llena de cuadros de artistas argentinos, para amigos y amigos de sus amigos que tienen alguna vinculación o interés por las experiencias artísticas. Fresé pequeño museo que en realidad es un hogar tejen relaciones, redes, nuevas amistades y se aporta a formar el gusto por el arte.

ivanier publicó el año pasado su segundo libro, El arte está en casa, dado reúne el testimonio de 141 mujeres vinculadas al arte. Al igual que en sus míticos reunionestrajes personalidades que ocupan lugares distintos dentro del mundo artístico.

Desde una artista, hasta una imprentera, pasando por las curadoras, una cocinera, galeristas y periodistas especializadas, cada una hace una breve reflexión sobria su amor a los objetos de arte, cómo iniciar además disciplinas y qué significa el arte para cada una de ellas.

"El arte está en casa"por Mariela Ivanier (Planeta, $7,900 papel; $2,000 ebook).


“El arte está en casa”, de Mariela Ivanier (Planeta, $7.900 papel; $2.000 ebook).

En la entrevista con Cultura Clarín no habrá té sino a media mañana café. En el Congreso, una ola ivanier se mudó hace menos de dos años, las calles todavía se sacudieron la madorra después de celebrar la Copa Mundial obtentionida apenas horas antes en Qatar.

Pero en la casa de esta relacionista pública que dirigió su propia consultora Verbo no hay rastros de fútbol. Solo se respira arte combinado con una decoración impecable sin apta para los minimalistas ni los fanáticos de la ausencia de color.

Apenas comienza el dialogo, ivanier abordó una de las polémicas de la corte filósofo-mercantilista que siempre rodea a quienes destinan dinero para hacerse de una obra de arte.

«De mí, dicen que soy una compradora, no una coleccionista. Yo siempre pregunto: ¿your con qué querés vivir? ¿Con lo que vale más, con lo que está en línea curatorial o con lo que vos querés tener cerca de ti?”, lanza.

Mariela Ivanier en su casa, que es como un museo.  Foto Guillermo Rodríguez Adami


Mariela Ivanier en su casa, que es como un museo. Foto Guillermo Rodríguez Adami

Y seguir : «Yo elijo lo que me emociona. No se si soy coleccionista, es un tema que no me quita el sueño. Sí me quita el sueño motivar a la gente a que coleccione o que comprent mínimo”.

El arte está en casa nació como un proyecto durante la cuarentena. Durante este encuentro, el testimonio de un centenario de profesionales del arte para conseguir un libro que emanara sentimientos, historias personales, intimidación y una mirada de amplificación sobria de las posibilidades profesionales que da el arte. Más extensos o apenas unas breves líneas, cada mujer seleccionada por Ivanier tiene una historia para revelar.

A su vez, alienta a posibles nuevos compradores que aún no descifran cómo ingresar al circuito artístico. “Hay muchísima gente que viene a mi casa y se da cuenta que las cosas no son tan costosas como imagina. , why Ivanier.

Rastreando las experiencias de cada mujer que participaron del libro se vislumbran distintas maneras de encontrarse con el arte en la vida. Están las mujeres que vienen de familias vinculadas a la cultura, otras qu’enamoraron de hombres que las incorporan a ese mundo, quienes tienen una vocación interior y quienes se toparon casualmente con alguna disciplina y nunca pueden dejarla. Desde una mirada práctica, el libro resulta una guía de las múltiples salidas laborales que puede tener el arte.

Mariela Ivanier comenzó a coleccionar arte en 1997. Foto Guillermo Rodríguez Adami


Mariela Ivanier comenzó a coleccionar arte en 1997. Foto Guillermo Rodríguez Adami

La historia de ivanier pérdida a la de la herencia familiar. Aunque comenzó a coleccionar arte en 1997 cuando entendió su primer departamento –“Decidí que no iba a tener láminas, sino solo originales”– sus padres ya tenían una historia personal con el arte.

Cuando los ivanier contrajeron matrimonio tomó todos los sobrecitos que recibieron con dinero de sus familiares, y que de acuerdo a la tradición debería destinarse a iniciar su hogar, y, en cambio, compraron una obra de arte. Seis décadas y 16 mudanzas después de los padres de la relacionista pública aún preservar la obra.

“Ellos se han ido mudando con lo imprescindible. Yesa obra es imprescindible. Para mí el arte es imprescindible. Mi familia se fundó con una obra de arte”, reflexiona ahora desde su propio hogar que estrenó en pandemia.

Pero volvamos a 1997, cuando decidió que no quería láminas en sus paredes. En su rol de relacionista comenzó a trabajar para algunos artistas que buscaban difundir su trabajo. Ivanier cumplió con su objetivo y, a la par, ingresaba a un nuevo mundo. Luego llegaría el momento de comprar.

"El arte es como el agua para mi.  es asi de necesario", de Mariela Ivanier.  Foto Guillermo Rodríguez Adami


«El arte es como el agua para mí. Es así de necesario», de Mariela Ivanier. Foto Guillermo Rodríguez Adami

Hoy posee 300 obras todas colgadas en su casa. Su hija la asesoró en el montaje dentro del departamento que sin buscarlo podría pasar por un museo. tener éxito en eso ivanier puso especial esmero en cada ambiente, distinguido por un color, donde en algunos casos hizo también combinar las paletas que predominan en cada obra.

Recorrer su departamento se asemeja a visitar un museo, Con sus salas bien diferenciadas, con un esmero cuidado en el orden, pero sin perder la calidez de un hogar. Al fin y al cabo, ivanier habita ese espacio, convive las 24 horas rodeado de sus obras, aunque la abra a sus invitados porque, afirma, “cuando uno comparte los chiches es más feliz jugando”.

fr El arte está en casa la lógica de distinguir por color está descansando. Hay un testimonio por página a la que se le asigna un color o estampa propia. Cada mujer es única –como una obra de arte– e ivanier el brinda su propio espacio.

Hay otro elemento que caracteriza a nuestra anfitriona, atípico en el mundo del arte: Ivanier no teme en sostener que el arte puede ser un negocio para todos los que se involucren y que las reglas del marketing también se pueden aplicar.

«El título del libro tuvo mucho que ver con mi estilo de vida, con que tengo arte en casa y me interesa motivar a otros para que tengan arte en casa. Si hay arte en casa, hay de algún modo trabajo para los artistas, para los galeristas, se genera una cadena de valor muy interesa. Eso depende de que mucha gente se sume”, explícito.

Y prosigue: «El arte es un circuito, una cadena de valor como puede ser cualquier otra desde el punto de vista comercial». En ese, confiesa que motiva a las empresas a las que asesora con sus relaciones públicas para que utilicen el arte como una manera de llegar a sus clientes.

–Por último, ¿qué es el arte para Mariela Ivanier?

–El arte es como el agua para mí. Es así de necesario.

Ivanier Básico

  • Fundadora y directora de la agencia de comunicación Verbo, tejedora de redes, coleccionista y apasionada amante del arte, mamá de Mora, hija de Hugo y Raquel.
  • Anfitriona del famoso sus Camiseta de la colección –donde recibe referencias del mundo del arte, la cultura, la política, los negocios, amigos y clients–, amiga que siempre está y curiosamente incansable.
  • Como profesional de la comunicación, especializado en prensa, asuntos públicos y manejo de crisis. Editó previamente el libro Té de colección, presentado en el marco de arteba, en el Malba en 2013.

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Por Alejandro Salas

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