Un mes después del acuerdo entre Irán y Arabia Saudita para recuperar las relaciones diplomáticas, esta decisión tuvo un efecto directo en la guerra de Yemen, país en el que ambas potencias libran desde 2015 una guerra indirecta. A primera hora del día el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó de la puesta en marcha en marzo de la mayor operación de intercambio de presos de los últimos años. Espero que 900 detenidos serán intercambiados durante las primeras 72 horas entre los rebeldes hutíes y el Gobierno reconocido por la comunidad internacional. Este intercambio ocurre al término de una semana en la que una delegación saudi ha estado presente en Saná para negociar con los hutíes un alto el fuego permanente que se la antesala al final de la guerra.
«Con este acto de buena voluntad, se reúnen cientos de familias separadas por el conflicto… Nuestro profundo deseo es que este intercambio impulse una solución política más amplia», declaró Fabrice Carbonio, director regional del CICR para Oriente Próximo y Medio. El último gran intercambio se produjo en 2020, desde entonces se abrió un proceso de negociación con la mediación de la ONU, pero apenas se conseguían progresos.
Los hutíes, que son zaidíes, una rama del chiismo, tienen el respaldo de Iran y ocuparon la capital, Saná, mientras que el Gobierno reconocido por la comunidad internacional es apoyado por Arabia Saudita y opera desde Aden, al sur del país. En total, se calcula que hay más de 15.000 personas detenidas entre los dos bandos, por lo que si avanzan las negociaciones repetirán este tipo de operaciones entre Saná y Aden. Aunque los chiíes son apenas un tercio de los yemeníes, donde la mayoría de los grupos es suní, los hutíes están inspirados en el modelo de Hizbolá libanés y tienen una experiencia en combate que les hace superiores al resto de armados que operan en el país.
Estos ocho años de guerra dejan un Yemen devastado en el que los combates han costado la vida a más de 150.000 personas y donde más de 23 millones de personas, las tres cuartas partes de la población, necesitan ayuda.