El Gobierno ha aprobado este martes en su Consejo de Ministros la subida del salario minimo interprofesional (SMI) un 1.080 euros brutos (en 14 páginas). Supone un incremento del 8% respecto a la cuantía vigente el año anterior, fijada en 1.000 euros, y beneficiará a alrededor de 2,5 millones de trabajadores en toda España. Unos 250.000 d’ellos en Cataluña. El incremento está en la línea de la aplicación en nuestros próximos estados de la UE con economías equiparables, es decir 2023, ante el alza y persistente presión inflacionaria, han apostado por incrementos sustanciales. El salario mínimo entre los trabajadores del hogaruno de los colectivos donde mayor incidencia tiene este suelo salarial, queda en 8,45 euros la hora.
El incremento anunciado en rueda de prensa por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, yolanda diaz, entrará con efecto retroactivo a 1 de enero de este año, lo que obligará a las empresas a bonar una ‘paguilla’ en concepto del incremento correspondiente al mes pasado. «Permite que una madre trabajadora compre pescado o fruta de temporada o que un joven tenga un poquito de esperanza de vida o un poquito menos de problemas de salud mental», ha valorado Díaz.
El Ejecutivo, tras superar diferencias internas que han pospuesto la tramitación del incremento, cumple así con su compromiso de acabar la legislatura con un SMI equivalente al 60% del salario medio en España, tal como recomienda la Carta Social Europea y según los cálculos realizados por sus propios expertos. «Este Gobierno cumple su palabra y cumple con Europa», confirmó el vicepresidente segundo.
El aumento llega con el downstream de los sindicatos, que considerando justo el incremento y acorde con la actual coyuntura, ya que permite a las familias más vulnerables blindar su poder adquisitivo este año. El empleador CEOE, por su parte, se ha manifestado en contra del incremento en los términos plantados por el Gobierno. Este mismo martes, a través de diferentes canales, ha reiterado el mensaje de que la aprobación incremental “mina la creación de empleo y dificulta la inserción laboral de las comunidades más vulnerables”.
«No hay ningún dato que asevere dicha sustentación», ha destacado la vicepresidenta segunda durante la rueda de prensa, en relación a si sufre el SMI destroy o no empleo. La bibliografía existente coincide en que hay un impacto marginal en la ocupación, no tanto en la destrucción, sino en la desaceleración en la creación. El banco de españa, analizando la subida del 2019 hasta los 900 euros mensuales, determinó que no se produjo destrucción, pero si frenó la creación de hasta 154.000 puestos de trabajo. Otros estudios, como el de la Base isakdeterminó que dicho aumento redujo la desigualdad salarial, «tuvo un impacto nulo en el empleo a corto plazo», si bien también «negativo, aunque limitado, en el medio plazo».
Nada más ser Pedro Sánchez presidente de Gobierno, primero en un ejecutivo monocolor y después en la mano de Unidas Podemos, ha reducido el salario mínimo al 47%, aumentando y consolidando este salario en la franja medio-alta de la normas europeas. «Hay diferentes formas de afrontar una crisis y lo que hemos hecho es radicalmente diferente a lo que hizo el PP y el Gobierno de los recortes de Mariano Rajoy“, dijo Díaz.
Díaz pide a la patronal mayores subidas de sueldos
«Necesitamos sufrir los salarios. […] Nosotros hemos cumplido con el SMI, creo que los agentes sociales deben estar a la altura de las circunstancias de nuestro país», ha declarado Díaz, reiterando su presión a los patronos para que reabran las negociaciones para el Acuerdo de Empleo y Negociación Colectiva (AENC). Este ‘convenio de convenios’ es un pacto entre la patronal y las copas sindicales en el que se fijan unas recomendaciones generales para que luego cada sector renueve sus convenios. Y una de las recomendaciones son las franjas salariales de subidas, que en opinión de la vicepresidenta segunda debería ser mayor que la registrada en 2022.
noticias relacionadas
Según los últimos datos recopilados por el Ministerio de Trabajo, el año pasado los sueldos pactados por convenio colectivo se someten a un 2,8%tan muy veces por debajo que la inflación media y dejando así la mayor pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores desde 1985. los convenios al albur de cada sector y perjudicando así especialmente a aquellos gremios más feminizados y menos sindicados.
Ahora Díaz vulve a insistir a la CEOE -con la que las relaciones están muy dañadas desde hace tres meses- à que siente a la mesa y se abra aceptar las propuestas de los sindicatos, que marcan como línea roja incluir algún tipo de cláusula salario dentro de los convenios, para obligar a las empresas a sous otra vez el salario a final de año en función de cómo haya cerrado el IPC el ejercicio. Algo que incrementa los costos laborales de las corporaciones y que ha sido motivo de rechazo desde el primer momento por parte del equipo de antonio garamendi.
