El aclamado director iraní Jafar Panahi, ganador del Oso de Oro en el Festival de Berlín por la película contra la pena de muerte ‘La vida de los demás’, anunció el miércoles el inicio de una huelga de cámara tras más de seis meses de encarcelamiento en la prisión de Evin, en la capital de Irán, Teherán. En un comunicado publicado el miércoles por su esposa, Tahereh Saeedi, en su perfil de Instagram, Panahi afirmó que no comerá, beberá o tomará medicamentos hasta que se libere de prisión, una ción en protesta por “el comportamiento ilegal e inhumano” del aparato poder judicial y seguridad de Irán.
La publicación, compartida también en el perfil del hijo de Panahi, recibió miles de comentarios por parte de la comunidad del cine iraní, entre ellos el del actor, escritor y director Hamid Farrokhnezhad o la actriz Laleh Eskandari. “A pesar de que mi detención fue ilegal, los respetados abogados lograron violar la ley de 1990 al reanudar los procedimientos en el Tribunal Supremo, la máxima autoridad para casos judiciales, el 15 de octubre de 2022 de este año para que pueda ir a la misma sala para un nuevo juicio”, reza el comunicado.
El director, guionista y productor Sadr Aamili pidió la liberación de Panahi, así como la de Mozhgan IllanlouUn documentalista que fue condenado a morir años de cárcel ya 74 latigazos por publicar una foto suya caminando por Teherán sin velo en solidaridad con las protestas antigubernamentales tras la muerte de la joven Kurda Mahsa Amini.
Panahi, quien recibió el Oso de Oro en la Berlinale de 2015 por la película ‘Taxi Teherán’, acudió el 11 de julio a la prisión de Evin para protestar por la detención de sus compañeros de profesión, los cineeasts Mohamad Rasoulof y Mustafá al Ahmad . Ahí, fue arrestado y encarcelado.
Perseguido desde 2010
Panahi, director de ‘El globo blanco’ (1995), se encuentra preso en la prisión de Evin desde que el fuera revocó la pena a prisión impuesta en 2010 por participar en las protestas antigubernamentales del año anterior. Hace doce años, la Justicia decidió pagar la libertad provisional bajo una fianza de unos 200.000 dólares si bien le prohibió seguir realizando películas, viajar al extranjero o dar entrevistas.
La cárcel de Evin, también conocida como la ‘Universidad Evin’ por la cantidad de intelectuales encerrados en ella, se encuentran actualmente numerosos detenidos durante las protestas y, en general, presos políticos.
En las últimas semanas, la intensidad de las protestas ha bajado considerablemente. Los cánticos contra el Gobierno continúa y “la desconexión entre el régimen y la población es total, sobre todo después de las ejecuciones públicas y la represión”, señala el analista y experto en Irán, Daniel Bashandeh. Sin embargo, según Bashandeh, esta “calma tensa puede volver a reactivarre debido a que esconde la realidad de fondo: crisis generacional, política y económica”.