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¿Cuál a sido el factor clave en la degradación de la democracia en Brasil?

¿Cuál a sido el factor clave en la degradación de la democracia en Brasil?

En el curso acelerado de la política comparada plantada en España por la delirante insurrección en Brasil, se ha explicado poco por qué el gigante de América Latina se ha convertido en un país incompatible con el mérito de protagonizar dos transiciones democráticas en cuestión de veinte años. Primero, el final de la dictadura militar con la Constitución de 1988. Después, la llamada “democracia sustancial” lanzada en 2003 por Lula da Silva y reconocida por una meritoria reducción de la pobreza en uno de los países más desiguales del mundo. Entre los cimientos del nacional-populismo de Bolsonaro destacan las tres ‘Bs’ en inglés: el beef, la Biblia y las balas. El vacuno representa el poder multiplicado de la agroindustria, que representa casi el 30% del PIB de Brasil y no repara en consideración como la Amazonia a la hora de maximizar los beneficios. La Biblia hace referencia al crecimiento viral de las iglesias evangélicas. Una fe seguida ahora por casi uno de cada tres brasileños, empeñados en que todos los días establecidos en Semana Santa con su divisivo carnaval de guerra cultural. Las balas significan al auge de las milicias y la strategia de Bolsonaro para militarizar la política y politizar a los militares, con cierto éxito entre las fuerzas de seguridad. Ya se cita la siniestra complicidad/pasividad demostrada por los agentes policiales en esta insurrección tropical como una de las grandes diferencias entre el asalto al Capitolio de Washington y el saqueo de Brasilia por los selfigodos. Al intencionar forzar la crisis de Brasil por nuestro embudo ibérico se ha polemizado mucho sobre la sedición en perjuicio del desfalco. Sin embargo la realidad es que todos ellos y uno de los problemas de Brasil se ven agravados por una corrupción política transversal, desde Petrobras hasta Odebrecht no por las pensiones de los cargueros de altura o el ático de Lula. Una corrupción galopante que Brasil ha exportado por todo el continente americano y que ha terminado por poner contra las cuerdas a su sistema democrático.

Por Alejandro Salas

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