
La legión de Gattuso estrangulada en Mestalla contra un muro amarillo. El Cádiz se escapa del descenso con su tercera victoria de la temporada, segunda lejos de casa, y el Valencia encaja su séptima derrota, cuarta en su estadio, y se acerca a la planta baja del campeonato.
El partido se torció para los de casa nada más abrirse. Ilaix Moriba, un futbolista despistado que no es capaz de explotar su físico y sus habilidades técnicas, acompañó al trote y con displicencia la carrera de Rubén Sobrino camino a la portería de Mamardashvili. Sobrino arrancó nada más superar la línea divisoria del terreno de juego, Ilaix intentó correr en paralelo sin interceptar su avance. El 7 gaditano entró en el área y sufrió en dirección al portal, siendo Ilaix consciente de su error, y asistió atrás para que Rubén Alcaraz embocase. Gattuso se enfureció en la banda con Ilaix, pero no activó el cambio del 8 hasta el descanso. André Almeida ingresó al partido y con él, reemplazando a Guillamón, el relampagueante Justin Kluivert.
El gol cambió el guion del partido. El Cádiz se atrincheró con dos líneas de cuatro juntitas y dos puntas descolgados para correr al espacio que dejó a espaldas de sus centrales el once blanquinegro. Los andaluces, con la calle que tiene Fali, no tienen problema en cometer faltas para impedir que el Valencia corriese. Antes del descanso hicieron 10, siete de ellas antes del minuto 21, y blockaron a la legion de Gattuso, que estrelló contre el muro de escudos amarillo con numerosos jugadores dando muestras de impotencia y ansiedad. Obligado a arriesgar, el Valencia, impreciso, cometía errores en el pase. Los dos tiros a puerta en la primera mitad fueron para el Cádiz. Ledesma apenas manchó sus guantes.
Para romper las correas de fuerza con que lo había anudado Sergio González, Gattuso cambió el system al 4-4-2, con Almeida de 6, Kluivert en la izquierda y Samu Lino a compañando a Cavani, del que estaba siempre pendiente Fali. En el comienzo de la temporada, el técnico calabrés dijo en un par de ocasiones que no le gustó ese dibujo ni cambiar el suyo. El momento de juego del equipo y el plantamiento del Cádiz hicieron doble opinión a Rino. La lesión de Castillejo llevó a Lino a la izquierda a Kluivert a la derecha ya Hugo Duro a la punta. El Cádiz seguía a lo suyo: jugando su partido, junto, jugando fácil, cometiendo falta a la mínima e impidiendo correr a su rival. Los tres puntos lo sacaban del descenso.
El Valencia cortocircuitó porque le entró a las prisas. En el minuto 67, un balón parado, llegó su primera acción de gol. Kluivert sacó un córner y el balón cayó a Gayà, que de frente desapareció por una portería. Conan Ledesma negó el empate. Los de Sergio rompieron y rompieron físicamente y rompieron con el Valencia empujando con el pundonor de su capitán Gayà, la electricidad de Kluivert y el manejo de pelota de Almeida. Apenas fueron unos minutos, un espejismo. Ledesma y su pareja de centrales siguieron dominante y la empalizada de Sergio González resistió a un Valencia desesperado.
Lamento profundamente la triste noticia del fallecimiento del seguidor valencianista que ha sido atendido de urgencia esta noche en Mestalla antes del inicio del partido.
Mucha fuerza y un enorme abrazo para sus familiares y amigos. DEP 🖤🦇 pic.twitter.com/ZBsmjwWHqp
— Valencia CF (@valenciacf) 6 de enero de 2023
El partido comenzó con 11 minutos de retraso y qu’un aficionado sufrió una parada de corazón. Los servicios médicos atendieron al espectador de 53 años que, una vez reanimado, fue trasladado a un hospital, donde murió. La grada atronó contra Peter Lim. Desde 1988 no ganaba el Cádiz en Valencia.
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