Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Beneficios de dietas mínimamente procesadas frente a ultraprocesadas saludables en la pérdida de peso

https://zonadealimentacion.com/wp-content/uploads/2019/03/alimentos-procesados-no-saludables.jpg

Un nuevo estudio clínico controlado y aleatorizado ha demostrado que las personas que siguen una dieta compuesta por alimentos mínimamente procesados pierden el doble de peso que aquellas que consumen alimentos ultraprocesados, aunque estos últimos cumplan con las pautas nutricionales oficiales. La investigación, realizada en el Reino Unido, destaca la importancia no solo del contenido nutricional, sino también del grado de procesamiento en la eficacia de una dieta para controlar el peso.

A lo largo de 16 semanas, 55 individuos con exceso de peso formaron parte de la investigación. Los sujetos cambiaron entre una alimentación compuesta por productos ultraprocesados considerados saludables y otra que consistía en platillos caseros con escaso procesamiento. Al finalizar la prueba, se notó que aquellos que optaron por la dieta con menor procesamiento disminuyeron su peso en un 2 % en promedio, el doble de la reducción que alcanzaron con la dieta ultraprocesada, a pesar de que ambas seguían las pautas oficiales del Reino Unido para una dieta balanceada.

Composición del estudio y detalles de los productos alimenticios

Durante el transcurso del estudio, los participantes pudieron beneficiarse de alimentos gratuitos que cubrían hasta 4.000 calorías diarias. Se les pidió que consumieran la cantidad que prefirieran, anotando su consumo en un registro personal. La dieta con mínima procesación incluía platos como espaguetis a la boloñesa hechos en casa, frutas frescas y avena preparada la noche anterior. En contraste, la dieta altamente procesada incluía productos como barras de desayuno, yogures líquidos, comidas para calentar y bebidas de origen vegetal, seleccionados con esmero para asegurar bajos niveles de sal, azúcar y grasa, además de contener suficiente fibra.

Ambos regímenes alimentarios fueron concebidos para cumplir con los estándares nutricionales de la Eatwell Guide, el estándar oficial de nutrición saludable en el Reino Unido. Aunque estos eran equivalentes en cuanto a nutrición, los hallazgos mostraron diferencias significativas en la cantidad de calorías ingeridas y en la reducción de peso lograda.

Impacto metabólico y percepción del sabor

Uno de los descubrimientos más destacados fue la variación en el deseo y el placer al comer. Aquellos que adoptaron la dieta con alimentos mínimamente procesados ingirieron, en promedio, 290 calorías menos al día en comparación con su dieta tradicional, mientras que los que siguieron la dieta con alimentos ultraprocesados consumieron 120 calorías menos. La reducción espontánea en el consumo de calorías se debe, en parte, a la menor sabrosura o atractivo de los alimentos mínimamente procesados, en contraste con los productos ultraprocesados que tienen un sabor más pronunciado.

El análisis también reveló avances en varios parámetros de la salud metabólica. Aquellos que consumieron alimentos poco procesados experimentaron una reducción en los niveles de triglicéridos, que son un tipo de grasa en el torrente sanguíneo vinculada con afecciones cardíacas. No obstante, un descubrimiento sorpresivo fue que el colesterol LDL, conocido como «colesterol malo», disminuyó más en los participantes que siguieron una dieta de alimentos ultraprocesados, sugiriendo que el proceso de transformación de alimentos no siempre tiene efectos adversos si cumplen con normas saludables.

Perspectivas a largo plazo y recomendaciones

Aunque la pérdida de peso observada durante las ocho semanas de intervención fue modesta, los investigadores estiman que, de mantenerse durante un año, podría traducirse en una reducción del peso corporal del 13 % en hombres y del 9 % en mujeres. Este pronóstico resulta especialmente relevante para personas con obesidad o sobrepeso, dada la fuerte asociación entre el exceso de peso y enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

El estudio también arroja luz sobre un fenómeno social preocupante: menos del 1 % de las personas en el Reino Unido cumple con todas las recomendaciones nutricionales del gobierno. En Estados Unidos, aproximadamente el 60 % del consumo calórico de un adulto proviene de alimentos ultraprocesados. Esta dependencia generalizada de productos industrializados plantea desafíos significativos para la salud pública.

Los investigadores subrayan que, si bien el procesamiento no es el único factor a considerar, elegir alimentos con menor densidad calórica, menos aditivos y mayor contenido de fibra puede mejorar notablemente la calidad de la dieta. La clave, afirman, está en priorizar productos con ingredientes naturales, bajos en sal, azúcar y grasas saturadas, y ricos en nutrientes esenciales.

Un beneficio evidente de lo natural

Los resultados de este estudio refuerzan la importancia de optar por alimentos en su forma más natural posible. Incluso cuando los productos ultraprocesados están formulados para ser saludables, su efecto sobre la pérdida de peso y la saciedad es inferior al de una dieta basada en ingredientes frescos y mínimamente transformados. A medida que los gobiernos y los profesionales de la salud buscan estrategias efectivas para combatir la obesidad, este estudio aporta evidencia sólida sobre el papel crucial que desempeña el nivel de procesamiento de los alimentos en la regulación del peso corporal y la mejora de la salud metabólica.

Por Alejandro Salas

You May Also Like