Valencia esta aquí primera ciudad en realizar un proyecto piloto mensual sobre la jornada laboral de 32 horas. La ciudad ha comenzado esta semana este proyecto en pruebas, que tiene carácter mensual y que se desarrollará aprovechando los festivos del Lunes de Pascua, San Vicente Ferrer, el Primero de Mayo y la declaración del 24 de abril como festividad local de la ciudad.
El alcalde, Joan Ribó, explicó que «el Ayuntamiento no entra en los aspectos laborales o de negociación colectiva entre patrones y trabajadores. Nosotros lo que nos preguntamos es si se reduce la jornada, cómo afectar la vida de la ciudad«.
El alcalde se ha preguntado «cómo afectaría aspectos como la salud. bienestar de los trabajadores y trabajadorasque muchas encuestas no son demasiado optimistas a ese nivel”.
Contra el clima climático
Joan Ribó ha añadido que «hay un segundo aspecto en lo referente al clima climático. El hecho de que haya un día menos a la semana donde la gente no tiene que ir a trabajar teóricamente porque puede reducir el tráfico de vehículos, reducir gases de efecto invernaderocontaminación del aire, el ruido, etc. Y hay un tercer aspecto, de cariz economico. Hay sectores empresariales que, en principio, se pueden ver beneficiados, como hostelería o restauración. Sus aspectos que queremos ver”.
Entrevista a más de 2.000 personas
Ribó ha subrayado que «todo esto se analizará de dos maneras: con una encuesta de 2.000 o 2.200 personas. Será una encuesta potente, con un grado de validación muy elevado. Hay una serie de factores que extraemos de los datos masivos de los indicadores que plantea el Ayuntamiento. Esto lo estudiaremos y esperamos tener los resultados alrededor del 15 de julio«.
Programa piloto
En concreto, el programa piloto, que evaluará el centro de innovación municipal Las Navesplantará la afección de la jornada laboral de 32 horas semanales distribuidas en cuatro días desde el estudio de tres grandes ambitos: la salud y el bienestar social, la emergencia climática y la economía. En este sentido, se analizaran cuestiones como los usos del tiempo, la conciliación de la vida laboral, la sensación de bienestar, el descanso, el impacto de la medida sobre los gases de efecto invernadero, la calidad del aire, el silencio, el consumo energético, el tráfico, la red pública de transportes, el turismo de interior , la hostería, el comercio y las compras en comercios y tiendas, entre otras cuestiones. Las pruebas analíticas se acompañarán de entrevistas cualitativas y cuantitativas a agentes claves y, aleatoriamente, una muestra significativa de residentes de la ciudad.
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El objeto final es obtener un balance europeo e internacional informado que evalúe el impacto de la jornada y las consecuencias personales, laborales y sociales que supone. València se une así a iniciativas parecidas que se han llevado a cabo en países como el Reino Unido, Lituania, Nueva Zelanda, Alemania, Suecia, Islandia, Portugal y Japón. La experiencia de València es, sin embargo, lo primero que sucederá en una ciudad completa, por lo que tiene carácter innovador.
La experiencia de prueba, bajo el lema “Diferente Trabajar. Vive mejor. Valencia lo pone a prueba”, finalizará el 7 de mayo.