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Así trabaja un repartidor de Glovo: sueldo, contrato…

Así trabaja un repartidor de Glovo: sueldo, contrato…

A ‘jinete‘es como se conoce en la jerga del gremio a un repartidor que presta servicio de mensajero para empresas como Glovo, uber come, Estuardo Vaya Carga. Oficialmente es un trabajador autónomo que vende sus servicios a estas empresas mediante un contrato de colaboración. Es decir, cobra por pedido entregado. Tan bien está esta relación laboral ha sido puesta en duda y censurada colgante el último lustro por los tribunales españoles y la Inspección de Trabajo. Actualmente siguen su curso distintas investigaciones de la ‘policía laboral’ y firmas como Glovo acumulan más de 100 millones de euros en sanciones por seguir repartiendo con autónomos.

El método más habitual entre los ‘riders’ a la hora de prestar servicios es mediante bicicleta o, en su defecto, moto, aunque en su condición de autónomos son libres de elegir cualquier formato, desde un coche, una furgoneta o incluso ir a tarta. Cobran por pedido entre cuatro y seis euros brutos en empresas como Glovo o Uber Eats, aunque de estos cabe descontar las cuotas a la Seguridad Social, que deben abonar ellos mismos cada mes, además del seguro privado que la mayoría de empresas les obliga a contratar. En el caso de Glovo, dicho seguro corre a cuenta de la compañía, según especifican desde la misma.

Los repartidores se organizan laboriosamente a través de una aplicación móvil; cuyo ‘smartphone’ también deben costarse ellos mismos, así como los datos necesarios para mantenerse conectados. Los ‘colaboradores’ se conectan a la solicitud y tratamiento de los pedidos de ‘cazar’. Se ofrecen a repartirlos y marcar su propia tarifa, aunque esta está predefinida por la aplicación de Glovo o Uber. Y el algoritmo, en función de su cercanía al punto de recogida y entrega y de la tarifa que ofrece el ‘rider’, asigna a uno u otro el pedido.

Económicamente dependiente

Glovo defiende que con el actual modelo de autónomos los ‘riders’ ganarán más dinero que si resultaron asalariados. Según datos facilitados por la empresa en 2019, un prorrateo que dedica al día de media 5 horas y 28 minutos ingresa 1.274,64 € Al mes, computando como trabajado desde que se acepta el encargo hasta que se hace la entrega. Una estimación de los ingresos que no incorporan mantenimiento del vehículo, móvil o cuotas a la Seguridad Social. Según repartidores consultados, otras aplicaciones, como Uber, pagan unos cinco euros por pedido entregado.

Al ser trabajadores por cuenta propia, los repartidores no tienen la obligación de pedalear para la misma empresa y es práctica habitual entre el gremio estar dado de alta en más de una plataforma para cuando en una no encuentra pedidos, se pasa a la otra. En este sentido, los repartidores de, por ejemplo, Glovo no tienen la obligación de salir con las mochilas distintivas de la marca y podrían hacerlo con cualquier recipiente que les permitiera dejar el paquete en óptimas condiciones. También podría dejar un pedido de, por ejemplo, Stuart, con la mochila de una de la habilidad.

modelo en tela de juicio

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Es en esa flexibilidad de horarios y métodos de trabajo en la que se apoya a las diferentes compañías -de las grandes, únicamente JustEat opera con trabajadores asalariados- para considerar autónomos a sus colaboradores. No obstante, actualmente existe una batalla legal entorno al modelo empresarial en el que sustentan estas empresas, y que Inspección de Trabajo ha fallado, hasta ahora, de manera unánime contra Glovo y Uber. El organismo consideró que en Barcelona, ​​Madrid, Valencia y Zaragoza, entre otras ciudades, la relación es más propia de un asalariado.

Todo ello no es baladí para las arcadas de la Seguridad Social, puesto que las cotizaciones que paga un repartidor siendo autónomo son presumé loweres a las que pagaría un trabajador bajo el convenio colectivo de hostelería.

Por Alejandro Salas

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