La justicia de Estados Unidos ha condenado esta semana a una mujer, Shekinah Akba, por el asesinato de su hija de cinco años en febrero de 2020. Ha ocurrido en el condado de Cobb, en el estado de Georgiadonde la madre ha confesado que practicó “un exorcismo para expulsar los malos espíritus” a la pequeña.
Los servicios de emergencia acudieron aquella tarde al domicilio familiar alertados por la propia madre, que en un principio justificado el estado de la niña -con severos golpes- con una agresión por parte de sus vecinos que “los habían encerrado en el baño”.
Posteriormente, confesó haber sometido a su hija a un supuesto exorcismo por quedar inconsciente.
Reveló que la había “golpeado y mordido”, además de torturarla y asfixiarla, motivo final por el que la niña había perdido el conocimiento y por el que los médicos no pueden hacer nada por salvar su vida. La pequeña necesita de una cánula traqueal para respirar que le habia sido despojada.
“This is Linda niña pequeña fue brutalmente torturada, mordida y abusada por al menos 12 horas por la persona del mundo que se supone que debería quererla incondicionalmente y protegerla a toda costa. Es inimaginable la traición que debió sentir”, dijo en el juicio Stephanie Green, ayudante del fiscal del distrito.
Una vez conocida la sentencia a cadena perpetua, ya que Shekinah Akba se declarará culpable, la defensa apelará principalmente alegando que la madre está “mentalmente encerrada”.