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EE.UU. y la UE contestan a China que no vale “cualquier paz” en Ucrania

EE.UU.  y la UE contestan a China que no vale “cualquier paz” en Ucrania

Un contador de la palabra ‘paz’ hubiera explotado el viernes en la sede de Nueva York de Naciones Unidas, en el aniversario de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Los buscan con desesperación los ucranianos, la proclaman los rusos, la repiten chinos y estadounidenses. La invocación de las autorizaciones de la ONU, está escrita en las paredes de su edificio refulgente sobre el East River.

Se escucho también hasta la saciedad en la sesión especial del Consejo de Seguridad, el órgano de poder de la ONU, en la que el aislamiento internacional de Rusia volvió a quedar de manifiesto, en una reunión agitada y combativa.

La cuestión no es la paz, sino qué paz. Ise fue el asunto central el viernes, después de que China presentará su plan para un proceso de paz en Ucrania. El texto, de doce puntos, repetía las posiciones que ha defendido el gigante asiático desde el comienzo de la guerra: el respeto a la integridad territorial y la soberanía de los países hay que conjugarlo con Garantías de seguridad rusas (es decir, alejarse a Ucrania de la OTAN y Europa). En su propuesta, al contrario que la resolución aprobada en la vispera por una amplia mayoría de la Asamblea General -que no tiene poder vinculante-, no se demande a Rusia qui se los territorios ocupados en el este y sur de Ucrania, algo muy favorable para Moscú.

«Historia nuestra en cuanto importa la naturaleza de la paz», defendió Antony Blinken, secretario de Estado de EE.UU., el país que más apoyo militar y económico brindó a Kiev. “La paz debe ser justa y debe respetar los principios de la Carta de la ONU”, agregó, sin mencionar a China, pero en referencia clara a su plan. “Cualquier paz que legitime la confiscación de territorio por parte de Rusia debilitará la Carta y pedirá un mensaje a los agresores del mundo: pueden enviar países e irse de rositas”.

Según Blinken, cualquier alto el fuego que no exija la retirada rusa servirá a Moscú para consolidar su presencia en los territorios ocupados, rearmarse y volver a por más.

No fue el único dardo de Blinken a Pekín, en medio de crecientes tensiones entre las dos grandes potencias: “Los miembros de este Consejo no deben caer en la doble equivalencia de exigir a las dos partes a parar las hostilidades ya otros países a que dejen de ayudar a Ucrania en el nombre de la paz. Nadie debería llamar a la paz a la vez que apoya la guerra de Rusia contra Ucrania”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense. China no ha enviado, hasta ahora, armamento a Moscú, pero sí ha prestado abundante ayuda económica y diplomática.

Algo similar vino de la boca de Josep Borrell, su homólogo en la Unión Europea: “El mundo quiere y necesita paz. Pero no cualquier paz», dijo Borrell, que defendió que la «búsqueda de la paz y el apoyo a Ucrania van de la mano, no separados».

Vladimir Poutine no parece dispuesto a cambiar de rumbo y la posibilidad, tras un año de guerra, de avanzar hacia cualquier solución de paz no está en el horizonte: ni Rusia va a salir de los territorios ocupados ni Ucrania va a dejar de defenderse y de luchar por recuperar su soberanía.

Posibilidad de desbloquear

Una posibilidad de débloqueo, sin embargo, empieza a discutirse en las tres grandes potencias europeas: Alemania, Francia y Reino Unido han plantado al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, una mayor implicación de la OTAN en su país a cambio de que negociar con moscúsegún ‘The Wall Street Journal’.

El diario neoyorquino, que cita fuentes anónimas de los tres Gobiernos, asegura que los europeos dudan de que Ucrania tenga la capacidad militar de reconquistar su territorio (su objetivo incluye recuperar Crimea), pero que un acuerdo con la OTAN que les proporcione armamento avanzado una vez se acabe la guerra daría más confianza a Kiev sobre una negociación.

Nada de esto ha sido plantado hasta el momento por EE.UU., que se ha centrado -como lo hizo su presidente, Joe Biden, la semana pasada en Kiev y Varsovia- en insistir en la Unidad del Apoyo en Ucrania y en que el final de la guerra solo depende de si Putin ordena la retirada.

Por Alejandro Salas

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