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más de 5.700 libros, primeras ediciones de Borges y el sueño de ir por más

más de 5.700 libros, primeras ediciones de Borges y el sueño de ir por más

Todo huele a madera y al aroma que desprenden esos libros antiguos en un cuarto de apenas seis metros cuadrados, ubicado en el barrio de Boedo. En esta antigua casa con un techo que llega «hasta el cielo» hay de todo tipo: literatura argentina, latinoamericana, europea, africana, norteamericana, poesia, ensayos ejemplares, filosofia e historia, entre tantos otros géneros. Tampoco faltan los clásicos de siempre y los autores contemporáneos.

Un regreso original de Jorge Luis Borges realizado por el artista húngaro argentino Zdravko Ducmelic y más fotos del famoso escritor argentino su parte de la escenografía. mientras, Juan Francisco Barofio se acomoda en su silla y comienza la charla «custodiado» por Napoleon, su gato, atento a la entrevista con Cultura Clarín.

barofio engendrar un cigarro y se pone a fumar, el mismo lugar que siente al momento de atesorar libros. A sus 33 años, posee una frondosa biblioteca con 5.700 títulos y va por más. De Shakespeare a García Márquez, de Alejandro Dumas (capellán) a Julio Cortázar, de Mario Vargas Llosa a Winston Churchill. Algunos llevan las firmas de grandes autores con Susan Sontag, Tom Wolfe, Michel Houellebecq, Juan José Saer y Adolfo Bioy Casares.

De puño y letra de Bioy Casares.  Foto Mario Quinteros


De puño y letra de Bioy Casares. Foto Mario Quinteros

Los libros de Borges y todo lo relacionado a Juan Manuel de Rosas forman parte del núcleo central de su colección, con más de 300 títulos del autor de El Aleph (incluyendo su obra cumbre) convertidos al inglés, inglés, al chino y al checo, y otros 400 dedicados al prócer argentino. Muchos perdúncen a la primera edición, las joyas preciadas para cualquier coleccionista.

“100% soja bibliófila. Ser bibliófilo es alguien que siente amor por el libro como objeto. No es lo mismo que el bibliómano, quien tiene la manía de tener libros. A cambio, la librería guarda el amor por la conservación del libro: no le da lo mismo que un ejemplar que esté con la tapa rota, que esté impecable o convertido por uno u otro”, explica Baroffio.

El hombre es un ferviente lector, admirador de Borges y coleccionista de libros. Definiéndose como escritor, ensayista y director de Ulrica, el único cuento de amor de Borges se traduce en el número de una revista de literatura digital que se ha financiado en pandemia con la periodista, profesora de letras y artista visual Gisela Paggi su real pareja . Juntos, emprendieron este camino literario de amar a los libros en esta antigua casa convertida en biblioteca.

Juan Baroffio, su colección de libros y su gato Napoleón.  Foto Mario Quinteros


Juan Baroffio, su colección de libros y su gato Napoleón. Foto Mario Quinteros

Amor y pasión por los libros.

La historia de barofio con los libros se remonta hace 30 años: a los 3 aprendió a leer con San Francisco de Asís, un libro para chicos dedicado al fundador de la Orden Franciscana.

De sus padres Noris y Luis heredó el gusto por la lectura. Creció cuando su padre le regaló El capitán de Djunma de Emilio Salgari, y la colección completa de este autor italiano, de la serie de aventuras de la editorial Robin Hood.

Pero hubo uno que marcó su camino: en 2003 comprado Papeles de Rosas. Tom IIuna edición facsimilar de Adolfo Saldías de 1907, de la correspondencia que tenía el ex gobernador bonaerense que le había dado Manuelita, hija del caudillo argentino.

"Papeles de Rosas": lo compró en 2003 y así empezó su colección.  Foto Mario Quinteros


«Papeles de Rozas»: lo compró en 2003 y así empezó su colección. Foto Mario Quinteros

“Tenía 14 años, lo compré en una librería de usados ​​en Quilmes, donde vivía. En esa época me gustó Rosas, me había enganchado con su historia”, comentó el joven coleccionista.

“Cuidaba mucho ese libro, no se lo mostró a nadie. Y fue pensar: ya tengo un libro viejo pero quería otro más viejo, más lindo. Y así empezó todo. Mucho despues conseguí el tomo yo. Fue todo un hallazgo. Ahora tengo unos 5.700 libras”, completa.

¿Cómo consigue tantos libros?

Baroffio recupera librerías antiguas y lugares donde haya libros. Pueden ser ferias, parques, en vía pública y en otros eventos. También busca ejemplares en internet. «Es muy útil para tener siempre a mano datos y fotos de los libros de la primea edición. Está a al cance de cualquiera».

Un ejemplo confirmado por Susan Sontag.  Foto Mario Quinteros


Un ejemplo confirmado por Susan Sontag. Foto Mario Quinteros

Así, obtuvo joyas escritas por el austriaco Stefan Zweig, el inglés Ian Fleming, victoria ocampoallá manual de filosofia del inglés Amadeo Jacques, el profesor emblemático que aparece en Obras tempranasla gran obra de Miguel Caña.

“Esa es la recompensa: buscando libros obtuvo las primeras ediciones. Hubo librerías especializadas que me pedían un dinero que yo no podía pagar”, reconoce.

Además de los clásicos, hay desde discursos de presidentes hasta ensayos de Santo Tomás de Aquino, San Agustín, Arthur Schopenhauer y de Ester Pineda, especialista en racismo y feminismo, entre otros autores.

Una copia antigua con la letra de San Martín.  Foto Mario Quinteros


Una copia antigua con la letra de San Martín. Foto Mario Quinteros

Tampoco faltan las obras completas de Shakespeare: atesora un libro en inglés que heredó de su bisabuela, publicado en Nueva York en 1929. “En Shakespeare, eso es todo, eso es humanidad. De este libro solamente lei ricardo iii, su obra favorita y también la mía. Es un ejemplo muy frágil”, sentencia el coleccionista.

¿El más antiguo? Un impreso anónimo hecho en Venecia, de 1539, con la subida de la Virgen al cielo. Lo tiene enmarcado. “Cuando era estudiante huyó a L’Amateur, una librería muy importante de Buenos Aires, en la calle Esmeralda, que ya cerró. Cuando estaban liquidando me gasté el sueldo comprando eso. También compré cosas de Rosas y un Quijote antiguo del siglo XIX. Era muy importante tenerlos”, recuerda.

Una biblioteca de Borges

Barofio tuyo 362 libras sobrio y célebre escritor, poeta y ensayista argentino. asegura que El Hacedor lo marcó cuando tenía 15. Desde entonces, no paró en coleccionar y leer su obra.

In his biblioteca descansa la primera edición de un libro Borges en chino, la primera traducción que se hizo en este idioma. Es una antología de sus cuentos, publicada en 1983.

Recopilación de un mismo título borgeano en varios idiomas, como la primera edición de Otras encuestasla primera traducción de este ensayo publicada por la Universidad de Texas, en 1964. También planteó la misma obra publicada por una editorial inglesa en 1973.

Él "Autobiografía" de Borges tampoco falta en su colección: es la única edición en forma de libro en castellano editado por El Ateneo en 1999, con motivo del 100 años del natalicio del escritor.  Foto Mario Quinteros


La «Autobiografía» de Borges tampoco falta en su colección: es la única edición en forma de libro en castellano editada por El Ateneo en 1999, con motivo del 100 años del natalicio del escritor. Foto Mario Quinteros

Hay más: la versión verificada de Manual de zoología fantástica. (conocida aqui como El libro de los seres imaginarios) y otra de la revista Cuadernos del Herne de 1964, la cumbre de la literatura francesa. “Si aparecés ahí sos un consagrado. Por primera vez ahí se tradujeron muchos textos de Borges al inglés”, reveló.

Él Autobiografía de Borges tampoco falta en su colección: es la única edición en forma de libro en castellano editado por El Ateneo en 1999, con motivo del 100 años del natalicio del escritor. También se conservó la primera edición de ese texto, publicada en inglés en el neoyorquinoen 1970.

La primera edición de El Alef es otra de las joyas de su biblioteca. «Borges es parte de mi vida, siempre lo tengo presente». Su objetivo es tener todas las primeras ediciones de Borges: «una colección nunca está completa, siempre sentís que te falta algo», reconoce.

“Ya está todo escrito. El talento de los grandes escritores es volver a contar esas grandes historias a su propio modo. Borges reescribe un Shakespeare, un Cervantes, un Dante… Reescribe a todos los escritores que le gustaban, pero lo hizo de una forma propia. Eso es lo que hacen los grandes escritores: reescriben a su manera, con su propia voz», asegura Barofio.

Una Antigüedad de Shakespeare.  Foto Mario Quinteros


Una Antigüedad de Shakespeare. Foto Mario Quinteros

Su gran sueño es tener la primera edición de Fervor de Buenos Airesel primer libro de borges que este año se cumplirá el centenario de su lanzamiento. Además, seguir coleccionando más libros de varios autores.

¿Qué hará Baroffio con tantos libros? «Yo lo pienso para el futuro: quiero que todo esto enriquezca el patrimonio cultural de mi país. Quiero que el día de mañana esta colección esté expuesta, que la pueda disfrutar aquel que no los pueda comprar o el que no lo conozca. Lo fundamental es que esté en el país, lo que se ha conservado”.

«Me da miedo que mis cosas queden tiradas por ahi o tendrán que irse al exterior. No se trata de una cuestión patriótica o argentina, no es algo meramente nacionalista, pero este país a mí me dio muchas cosas. Es el país de Borges”.

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Por Alejandro Salas

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