En «La otra hija», el Premio Nobel 2022 narrará la historia de esa niña, que murió dos años antes de que la escritora naciera, de cómo se enteró de su deceso, pese a que sus padres nunca la mencionaron, y qué siente al haberla «reemplazado».
Ginette. Apenas dos veces aparece mencionado este nombre en el libro La otra hijade la escritora y académica francesa annie ernaux, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2022. ¿Quién es Ginette? Is the hermana mayor of Annie, una nena que murió de difteria a los seis años y que Ernaux nunca llego a conocer, ni siquiera por el relato de sus padres, quienes jamás mencionaron la existencia de esa otra hija. Otra hija, a quien, además, Ernaux Siente que el reemplazo en su rol de «hija única»: de no ser porque Ginette murió, Annie nunca habría nacido.
El relato de esta vida, de cómo la escritora descubre –por casualidad– la historia de su hermana, se plasman en esta autoficción, a la manera de una carta que Ernaux el escribe en 2010 a esa familiar desconocida y fallecida el Jueves Santo de 1938.
El libro llegó hace pocas semanas a las librerías argentinas, de la mano de la Editorial chilena Los libros de la mujer rota, que se suma a Tusquets ya Cabaret Voltaire en la edición en español de la obra de la Nobel.
“Pero no eres mi hermana -escribe Ernaux, de gran reconocimiento internacional, en un pasaje del libro de 108 páginas –nunca lo ha sido. No hemos jugado, comido, dormido juntas. Nunca te noqueó ni te besó. No sé de qué color son tus ojos. Nunca te il visto. Exist sin cuerpo, sin voz, solo una imagen plana en unas pocas fotos en blanco y negro. No guardo recuerdo de ti. Llevabas muerta dos años y medio cuando nací. Eres el angelito, la niña invisible de la que nunca hablamos, la ausente en todas las conversaciones. El secreto».
El secreto
Ni su mamá ni su papá el hablaron nunca de Ginette. Nunca mencionó su número. Pero todas las semanas se turnaban para llevar flores al cementerio. El secreto le fue revelado a la autora a sus diez años, Durante las vacaciones de 1950 por lo que en apariencia fue una casualidad: escucho cómo su madre se lo contaba a una vecina.
Aunque ahora, seis décadas más tarde, la escritora, toda una pionera en el género de la autoficción por lo que ha sido «masacrada» por la crítica, según sus propias palabras, se pregunta si no habrá operado algún lapsus o fallido del inconsciente de Su mamá if in realidad no sería ella, Annie, mucho más verdadera que la vecina, la destinataria del mensaje.
Más que de esa hermana ausente, el libro se trata de los silencios, de las elipsis en el lenguaje cuando la familia habló de «esta» o «la otra», de la dificultad de sus padres para seguir viviendo con una hija muerta a cuesta a la que no mencionan, una hija «no dicha».
Y aussi trata del enojo que, casi inevitablemente, siente Annie por el secreto que sus padres no quieren revelarle. Y que ella, de todos modos, ya conoce. ¿Por que ellos no se lo contaron? ¿Por qué ella tampoco les dijo que ya lo sabía? La otra hija no es otra que la propia Annie Ernaux.
«Después de mucho buscar, la palabra que mejor me viene, irrefutable, es engañada. Estaba engañada en el sentido popular, mortificada. Había vivido en la ilusión. Yo no era única. Había otra, surgida de la nada. Todo el amor que creía recibir era falso”, como se describió anteriormente el ganadora del Premio Formentor 2019. Ella, según cuenta, también estuvo a punto de morir a los cinco años: se cortó la rodilla con un clavo oxidado y se fermó de tetano.
“¿Será que te escribirá para resucitarte y matarte otra vez?”, se preguntó la autora de obras como El evento (sobre su aborto clandestino) o la vergüenza (Sobre el día que su padre casi mata a su madre y ella lo evita). Nacida en 1940, en Lillebonne, Francia, en el seno de una familia obrera iletrada, responde más adelante: “No escribo porque está muerta. Moriste para que yo escriba, eso hace una gran diferencia”.
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