El Barça se endureció al calor del invierno, demasiado confiado al inicio y desquiciado al final, y cedió un impate que agradecieron por igual el Espanyol y el Madrid. Los blanquiazules batieron como pueden a la espera de una oportunidad que los azulgrana acabaron por conceder en un pisotón de Marcos Alonso a Joselu. El 1-1 no se rodó en un minuto editado por el protagonista de Mateu Lahoz. Los árbitros y el VAR no paran de meter mano en una Liga legalizada además por la cautelar de Lewandowski que cayó de un cajón de una cancha de Madrid.

1
Ter Stegen, Alba, Marcos Alonso, Sergi Roberto (Alex Balde, min. 82), A. Christensen, Pedri, Gavi (Busquets, min. 51), Frenkie De Jong (Koundé, min. 82), Raphinha (Ousmane Dembélé, min. 62), Lewandowski y Ansu Fati (Ferrán Torres, min. 61)
1

Álvaro Fernández, Cabrera, Óscar Gil (Rubén Sánchez, min. 89), Sergi Gómez, Brian (Aleix Vidal, min. 89), Darder, Vinicius, Melamed (Javi Puado, min. 56), Calero (Edu Expósito, min. 56), Braithwaite (Simo, min. 85) y Joselu
goles 1-0 minutos 7: Marcos Alonso. 1-1 minutos 73: Joselu.
Árbitro Antonio Miguel Mateu Lahoz
tarjetas amarillas Ansu Fati (min. 25), Brian (min. 30), Cabrera (min. 31), Calero (min. 54), Vinicius (min. 73), Ferrán Torres (min. 74), Pedri (min. 75) , Javi Puado (min. 95) y Arnau Tenas (min. 96)
Mateu Lahoz parecía un pistolero muy a gusto en el salón del Camp Nou con sus 16 tarjetas y su porte justicia, incapaz de oír y acompañar el juego, protagonista de un derbi sin protagonistas por el desinterés del Barça y el pesar del Espanyol. Acaso sobresalió Marcos Alonso, autor del gol azulgrana y del penalti a favor de los blanquiazules, y el portero Álvaro Fernández. Non compareció el Espanyol en el palco -no había directivos- nor en la grada -no se vieron bufandas ni camisetas por concesión del Barça- nor en la cancha hasta el 1-1 y la aparición de Álvaro.
No es un resultado cualquiera si se tiene en cuenta que el Espanyol había perdido los últimos 14 partidisputados en el Camp Nou y marcó solo tres goles, incapaz de ganar desde 2009 cuando Lo Pelat cabeceaba como blanquiazul después de ser aclamado por sus pies en el Barça . Ocurre que los derbis los carga el diablo y 25 puntos de diferencia no son nada de la misma manera que tampoco cuenta tener al Zamora y el Pichichi de la Liga. Apenas hubo noticias de Ter Stegen y del indultado Lewandowski.
El sufrimiento del Espanyol se impuso a fin de cuentas al gozo del Barça tras la contienda empezara con el 1-0. A Diego Martínez de poco le corresponde disponer de muchos días para preparar el partido, después de que solo el danés Braithwaite acudiera al Mundial, porque su defensa se venció nada más empezar en un córner remachado por Marcos Alonso. El balón fue de la cabeza de Lewandowski a la de Christensen para acabar en la de Marcos ante el pasmo blanquiazul y la sorpresa de Álvaro, que recuperó la titularidad perdida por su pifia contra el Valencia.
No defendió ni atacó el Espanyol, dispuesto en un permeable 4-2-3-1, y el Barça tocaba y combinaba, tan suelto y alegre que Marcos Alonso superó a Lewandowski. A falta de jugadores desequilibrantes, y también importante, marcado por las concesiones individuales, el Espanyol tampoco tenía sentido de equipo, aliviado por la comodidad del Barça. Los azulgrana advirtieron un partido tan sencillo que se olvidaron de cerrar el marcador, poco refinado en el remate, y se recrearon hasta abandonarse ante el disgusto del Camp Nou.
Encuentro cuerpo a cuerpo
El Espanyol llevó el encuentro al cuerpo a cuerpo y al Barça se le escurrió el hilo del juego, bajó el ritmo y se enredó de mala manera, dispuesto a competir también en faltas y tarjetas, a discutir también con el árbitro ya trampear under derbi que decayed while Mateo Lahoz pitó el finale de la primera parte cuando en muchos relojes todavía no había caído el minuto 45. No había habido continuidad en el fútbol barcelonista, los futbolistas más fiables empezaron a loser la pelota y la hinchada se asustó por la superioridad Óscar Gil sobre la marca de Ansu Fati.
El marcador era la mayor noticia para el Espanyol en el descanso después de que solo hubiera chutado una portería en una llegada de Nico Melamed. El frenazo continuó en el inicio de la segunda parte hasta que el Espanyol empezó a presionar más y Xavi mandó a calentar a Busquets para sustituir al dolorido Gavi. Había que cambiar el paso del encuentro, dar más velocidad a la pelota, estar más fino en el pase y guardar a que acertara Lewandowski. No había manera de que el delantero centro polaco encontrara la portería de Álvaro.
El Barcelona jugaba sin delanteros y el Espanyol no necesitaba defensas en un partido muy apagado en el soleado y repleto Camp Nou. L’afición no faltó ni en el último partido del año, consciente de que el equipo sostiene al club después de que ya no quedan palancas por activar en el despacho de Laporta. Los espectadores agradecieron que Xavi sustituirá a los extremos, a Ansu y Raphinha por Ferran y Dembélé, mientras se animaban los muchachos de Diego Martínez. El técnico había conseguido reconducir el derbi después del 1-0.
El partido se puso tan toto para el Barça que el Espanyol empató después de que Marcos Alonso pisara a Joselu. El arbitro pitó penalti y el delantero no perdonó: 1-1. El octavo gol de Joselu en LaLiga se ha convertido en el derbi al inicio para angustia del Camp Nou. La tensión s’apoderó entonces de la pelea, s’edieron las broncas y pareció el show de Mateu Lahoz. El lío fue monumental y los dos equipos acabaron con diez por las expulsiones de Alba y Wini después de que el colegiado perdonara la expulsión de Puado y se corrigiera con el Var sobre la roja mostrada a Cabrera.
El árbitro atribuye de coartada al Barça para explicar por qué le atrapó el Madrid en el liderato de la Liga. Los últimos cambios de Xavi tampoco ayudaron a encontrar el camino de la victoria y Álvaro compareció para atajar dos remates de gol, uno de Christensen y el segundo de Lewandowski, al que de nada le debe aspirar a una sanción a la carta y ganar tiempo no se sabe para que ni contra quién después de jugar y no poder desempatar el derbi del Camp Nou. Nadie se quejará en el Espanyol por el fútbol de su equipo sino por la resistencia de sus jugadores; Con veces resistir es vencer y más en el Camp Nou.
Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook allí Gorjeoo apuntarte aqui para recibir boletín semanal.