
Las democracias más grandes de América Latina están cometiendo un gran error al no denunciar sin ambigüedades la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y al no imponer siquiera sanciones simbólicas al dictador Vladimir Putin.

Las democracias más grandes de América Latina están cometiendo un gran error al no denunciar sin ambigüedades la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y al no imponer siquiera sanciones simbólicas al dictador Vladimir Putin.