La reticencia de Cuba a ponerse abiertamente del lado de Rusia en Naciones Unidas dice mucho sobre la difícil posición en la que se encuentra la isla, el futuro de su economía y las alianzas políticas que dependen mucho de lo que suceda con la guerra en Ucrania y las negociaciones entre Estados Unidos Unidos y el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
